Frente a la lectura de que Myriam Bregman es la dirigente con mejor imagen positiva basada en diferentes encuestas, el PTS propone transformar la simpatía en organización formando comités populares.

“La idea es impulsar un debate para construir un movimiento por un partido de la nueva clase trabajadora en un momento en el que se abre una oportunidad única para hacerlo gracias al reconocimiento conquistado por la pelea consecuente en las luchas, en las calles y en el Congreso Nacional”.
Luego de algunas acciones separatistas del PTS con respecto al resto de los partidos de izquierda, tanto IS, como el PO y el MST hicieron pública su voluntad de unirse para militar en los comités de Bregman. Sin embargo, el PTS negó a estas organizaciones la posibilidad de participar en los mismos. ¿Qué mejor que tener a la izquierda unida militando a tu referente? La creación de los comités en torno a la referencia de una persona ya de por sí pone a los partidos del FITU en una posición desfavorable. En criollo, era medio una arrastrada atrás del pts por diferencias de popularidad.
Miryam Bregman es una compañera cuyo compromiso, trayectoria y coherencia son reconocidos por todo el espectro político. Organizar a la izquierda detrás de su figura es una estrategia que puede tener la potencia de convidar a la izquierda de su respetabilidad. A su vez, también corre el riesgo de apropiar construcciones por fuera del PTS. El crecimiento de la izquierda en todo caso es fruto de la lucha y la articulación de miles dentro y fuera de los partidos del FITU que se organizan en bachilleratos y comedores populares, agrupaciones sindicales antiburocráticas, asambleas transfeministas, partidos de izquierda no trotskista y más, a lo largo de todo el país.
A muches les generaba entusiasmo la idea de construir este movimiento, sin embargo, sin unidad causa otra decepción. En lugar de permitir que todo el FITU milite a Bregman, el PTS propone una serie de Foros de intercambio y debate donde participarán los distintos partidos del Frente de Izquierda Unidad.
Las discusiones estarán organizadas por 5 ejes:
1) Marco político general. La izquierda revolucionaria y un desafío histórico. Vías para construir una herramienta política de de la clase trabajadora en la Argentina. El rol del FIT-Unidad.
2) Internacionalismo revolucionario hoy. Programa y modelo de construcción.
3) Frente único, unidad de acción y autoorganización. Relación entre las organizaciones políticas y sindicales, el movimiento piquetero y los movimientos de lucha.
4) Método de partido y funcionamiento: centralismo democrático, tendencias y lucha de clases.
5) Propuestas y programa hacia una salida obrera y socialista en Argentina.
Ojalá los foros abiertos sean la base para iniciar un camino de necesarias discusiones. Desde acá saludamos esa iniciativa. También, así como los partidos del FITU, sentimos curiosidad por saber en qué consiste la idea de un movimiento por un partido de la nueva clase trabajadora para el PTS. Por ahora pareciera que el mensaje detrás de todo esto es “sumense al PTS” y solamente eso. A su vez, nos preguntamos si existe predisposición a incorporar a otras fuerzas políticas y sectores que no son de izquierda pero luchan contra el ajuste de Milei. ¿Tendrá este partido voluntad de coordinar con el FRESU, por ejemplo? ¿Seguirá marchando en soledad y hablándole solo a su militancia el 24m?
Por su parte, en un gesto que agranda el problema, Izquierda Socialista y el Partido Obrero lanzaron de manera unilateral unos comités abiertos en apoyo a Bregman. Además afirman que no quieren confluir en un partido y que en su lugar hay que fortalecer el frente electoral. Se pelean para ver quién es más hijo único.
La negativa de dejar participar al resto del FITU genera la sensación de que los comités tienen la finalidad de autoconstrucción para el PTS. Está buenísimo aprovechar la simpatía, pero también genera cansancio cuando la militancia se diluye constantemente en lo electoral. “Somos la juventud de Nico del Caño y Miryam Bregman” es una consigna vacía si no construimos una política que quiera gobernar. Al parecer esta oportunidad que tiene la izquierda frente al desafío de enfrentar a Milei, no genera tanta voluntad de unidad como debería. Difícilmente se pueda construir desde la mezquindad y el sectarismo.