Milei ratifica una alianza bélica con EEUU e Israel para combatir a Irán

Mientras escala el conflicto en Medio Oriente, el gobierno de Milei vuelve a subordinar la política exterior argentina a los intereses de Estados Unidos e Israel, ubicando al país en un escenario de guerra que le es ajeno. Las declaraciones oficiales, lejos de buscar una salida diplomática, refuerzan una lógica de confrontación que podría tener consecuencias concretas para la población. Frente a este rumbo, se vuelve urgente cuestionar el alineamiento automático y organizar el rechazo a cualquier intento de involucrar a la Argentina en una nueva aventura bélica.

En el marco de la escalada bélica en Medio Oriente, impulsada por Estados Unidos e Israel contra Irán, el gobierno de Javier Milei vuelve a alinearse sin matices con las potencias que protagonizan el conflicto. Lejos de una posición diplomática autónoma, el Presidente insiste en ubicar a la Argentina dentro de un esquema de confrontación bélica contra Irán. El gobierno iraní ya advirtió que responderá a Argentina si se mete en la guerra.

 

Ya en Estados Unidos había ratificado que como presidente, él le declara la guerra a Irán, pero ahora volvió a redoblar la apuesta. Durante el acto por el 34.° aniversario del atentado a la Embajada de Israel en Argentina, Milei dijo que “frente al terrorismo no puede haber tregua”, y confirmó que metió a la Argentina en una alianza bélica con Israel y EE. UU. Lo cierto es que las declaraciones de Milei afirmando que Irán bombardeó la Embajada de Israel y la AMIA carecen de pruebas concluyentes sobre su responsabilidad.

 

Estas definiciones no pasaron desapercibidas a nivel internacional. El diario iraní Tehran Times, cercano al oficialismo de ese país, cuestionó duramente al gobierno argentino y advirtió que Milei habría cruzado “una línea roja imperdonable”. En una editorial, el medio sostuvo que Irán “no puede permanecer indiferente” ante lo que considera una postura hostil de la Argentina, alineada con lo que denomina una agresión militar en su contra. En un contexto global cada vez más tenso, la política exterior del gobierno argentino parece ser definida por profundizar los conflictos bélicos con Irán.

 

El canciller Pablo Quirno no negó que Argentina podría mandar buques de su Armada a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. “En la medida que lo necesite, está claro de qué lado vamos a estar”, afirmó el ministro de Relaciones Exteriores en declaraciones televisivas, pero agregó que eran “rumores” las versiones que se conocieron en las últimas horas sobre el envío de barcos, sin descartar totalmente esa posibilidad.

 

Según la Agencia Noticias Argentinas, las palabras del canciller se sumaron a las de Javier Lanari, secretario de Comunicación, quien afirmó que la Argentina dará “cualquier ayuda” que necesite Estados Unidos. “Si lo solicitara Estados Unidos, sí. Cualquier ayuda que ellos consideren, se dará”, explicó en declaraciones al diario español El Mundo cuando le consultaron si iban a mandar tropas a Medio Oriente.

 

Demás está decir que, si fueran verdaderas las acusaciones de Milei sobre que Irán bombardeó la AMIA y la Embajada de Israel, el gobierno debería tomarse en serio las declaraciones de este gobierno y no meter a nuestro país en una guerra. La tradición histórica de Argentina es la neutralidad ante escenarios bélicos; el último que rompió esta línea fue Carlos Menem, mandando tropas a la Guerra del Golfo en 1990. Justo años después de esa acción imperialista y guerrista vinieron los dos bombardeos mencionados. Es necesario que nos organicemos contra la participación de Argentina en la guerra, antes de que pasen de declaraciones al envío de tropas.