Trabajadores y estudiantes salen a las calles en Francia contra el ajuste y el congelamiento salarial

Más de 170 movilizaciones se realizaron en Francia contra el proyecto de presupuesto 2027, que contempla un ajuste de 54.000 millones de euros y un nuevo congelamiento de los salarios de los trabajadores públicos. Estudiantes, docentes, trabajadores de la salud, bomberos y empleados estatales participaron de la jornada.

Las calles de Francia volvieron a convertirse en escenario de protesta. El martes 29 de septiembre, sindicatos de la función pública, con el respaldo de la CGT, convocaron una huelga y organizaron más de 170 manifestaciones en todo el país, en rechazo al proyecto presupuestario del Gobierno de Emmanuel Macron y Sébastien Lecornu.

 

La movilización tuvo como uno de sus principales reclamos el rechazo al congelamiento del punto de índice salarial para 2027, que determina parte de las remuneraciones de los empleados públicos. Se trataría del cuarto año consecutivo de congelamiento. Los sindicatos denuncian que la medida profundiza la pérdida de poder adquisitivo en un contexto de inflación.

 

Según el Ministerio del Interior, 206.000 personas participaron de las protestas en todo el país, incluyendo unas 30.000 en París. Desde la CGT, en cambio, estiman que la participación fue de más de 300.000 personas a nivel nacional y 70.000 en la capital, París. 

 

El Gobierno francés prepara un programa de recorte de aproximadamente 54.000 millones de euros para 2027, con el objetivo de reducir el déficit público. La propuesta incluye medidas que afectan el gasto estatal y los salarios de la administración pública.

 

Para las organizaciones sindicales, el ajuste amenaza las condiciones laborales y la capacidad de funcionamiento de los servicios públicos. La CGT reclamó revertir las medidas y advirtió que podría impulsar nuevas jornadas de huelga general si el Gobierno mantiene su orientación presupuestaria.

 

La protesta también tuvo una fuerte presencia de bomberos, que reclaman mayores recursos después de una temporada de incendios particularmente grave, y de trabajadores de la salud y la educación.

 

La jornada coincidió con una creciente movilización estudiantil. Cientos de institutos fueron afectados por bloqueos o protestas en distintas ciudades, con reclamos vinculados a la falta de docentes, las aulas superpobladas y las condiciones de los establecimientos educativos.

 

El Ministerio de Educación informó que más de 330 institutos habían sufrido algún tipo de “afectación” durante la jornada del martes. Las protestas se extendieron por ciudades como París, Lille, Lyon, Nantes, Marsella, Burdeos y Rennes.

 

En algunos puntos se registraron enfrentamientos con la policía y episodios de violenta represión. Las autoridades informaron posteriormente de más de 440 personas detenidas, mientras que también se registraron heridos entre estudiantes, trabajadores y fuerzas de seguridad.

 

La movilización se produjo a pocas horas de la presentación del proyecto de presupuesto 2027, colocando nuevamente en el centro de la discusión el costo social de las políticas de reducción del gasto.

 

Mientras el Gobierno busca reducir el déficit mediante un programa de recortes, trabajadores y estudiantes cuestionan que el ajuste recaiga sobre los salarios, la educación y los servicios públicos.

 

La disputa por el presupuesto francés vuelve así a trasladarse de las instituciones a las calles. La clase obrera francesa se niega a aceptar ser quien pague el costo de la crisis capitalista y le exige al Estado la garantía de derechos básicos. Si el gobierno no escucha, será uno de los principales conflictos políticos y sociales de los próximos meses.