La Policía Federal allanó este miércoles los domicilios de dos militantes de Izquierda Socialista en Rosario, en el marco de una causa vinculada, según denunciaron desde el Frente de Izquierda y las organizaciones de la Asamblea por Palestina, con sus actividades y publicaciones en redes sociales.
La Policía Federal allanó este miércoles los domicilios de dos militantes de Izquierda Socialista en Rosario, en el marco de una causa vinculada, según denunciaron desde el Frente de Izquierda y las organizaciones de la Asamblea por Palestina, con sus actividades y publicaciones en redes sociales.
Uno de los allanados es Mariano Soria, docente y referente rosarino de Izquierda Socialista. La otra persona pertenece a la misma organización y es vicepresidenta del centro de estudiantes del Instituto Olga Cossettini. Según las denuncias públicas, durante los procedimientos fueron secuestrados teléfonos, computadoras y otros elementos.
El operativo generó el repudio de organizaciones políticas, sindicales y de derechos humanos, que denunciaron un intento de amedrentamiento contra quienes participan de actividades de solidaridad con Palestina. La Asamblea de Acción por Palestina de Rosario y la APDH se pronunciaron contra los procedimientos.
El caso se produce en un contexto de creciente disputa alrededor de las expresiones públicas de solidaridad con el pueblo palestino. Las organizaciones denuncian que publicaciones y actividades vinculadas con la causa fueron incorporadas a una investigación judicial.
Desde Izquierda Socialista sostuvieron que el objetivo del procedimiento fue buscar material para atribuirles una falsa conducta “antisemita”, y remarcaron que criticar al Estado de Israel o denunciar sus acciones contra la población palestina no equivale a atacar a las personas judías ni a su religión.
También se cuestionó que una causa de estas características derive en el allanamiento de domicilios particulares y en el secuestro de dispositivos utilizados para la actividad política y sindical.
El episodio vuelve a poner en discusión los límites de la persecución estatal sobre la expresión política, la protesta y la solidaridad internacional.
Defender los derechos del pueblo palestino, denunciar la violencia contra la población civil y reclamar por el fin de la ocupación no es un delito. Defender a los genocidas si lo es.
Solidaridad con los compañeros.