Posverdad mediática para domesticar al BSW –o cualquier partido–

La verdad es que Sahra Wagenknecht y sus posiciones “conservadoras” no son de nuestro agrado, pero que desde la derecha tradicional hasta la izquierda se estén prendiendo de ella y su partido Alianza Sahra Wagenknecht – Por la razón y la justicia (BSW o Bündnis) para justificar un “cordón sanitario” con la Unión Demócrata Cristiana de Alemania (CDU) en Sajonia-Anhalt contra el ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) es ridículo.

Vamos a ir a grano: desde La Nación hasta Página 12, desde El Mundo hasta El Salto, pasando por El País, desde DW hasta Infobae, están hablando de BSW como un partido “rojipardo” que podría darle gobierno a AfD y “permitir” así el ascenso del neonazismo. Un rojipardo es un confundido ideológico que mezcla elementos comunistas con elementos fascistas; existen, por ejemplo, los nazbol de Rusia, pero decir que BSW es eso suena tan poco serio como llamarle nazi a AfD, que es atlantista y pro sionista.

 

Y acá viene lo más gracioso de todo esto: la presidencia del ejecutivo en Alemania la elige el Congreso. BSW obtuvo 5%, por lo que sus bancas son clave para la investidura; sin embargo, dijeron explícitamente que no van a votar ni por CDU ni por AfD, sino por un primer ministro independiente o se van a abstener. Entonces, ¿por qué dicen que le pueden dar gobierno a la ultraderecha? Porque es una forma de presionarlos para que armen “cordón sanitario” con la derecha tradicional que viene gobernando hace más de 20 años.

 

Traduciendo del alemán al español argentino: “Nicolás del Caño fue funcional a Macri al llamar a votar en blanco y no a Scioli en el ballotage de 2015 y Myriam Bregman a Milei al no llamar a votar a Massa en 2023”. Adaptamos el sistema; allí no hay ballotage, hay investidura mediante el Congreso. Está claro que ese 5% de BSW es clave para un “cordón sanitario”, pero el problema es que, más allá de sus posiciones cuestionables, este partido viene de lo más radical de Die Linke, y no van a tranzar con partidos pro OTAN y Unión Europea.

 

Es cierto que BSW dice que izquierda y derecha ya “no sirven” para analizar la política, pero eso mismo decía Podemos hace 10 años y nadie los llamó “rojipardos”. Sobre lo demás, son “pro-Rusia”; partidarios de la “familia tradicional proletaria”; opuestos a la comunidad queer; a la legalización de las drogas y la prostitución y, en términos económicos, defienden el modelo socialista de la República Democrática Alemana (RDA); además de que proponen la salida alemana inmediata de la Unión Europea y la OTAN.

 

Para los comunistas es muy clara su línea, son “estalinistas”, como el KKE, el PCFR, el PCTE, o el PC chino, el cubano, el vietnamita, el de la India, etc. Como yo vengo de esa línea, no me sorprende, pero como rompí con esa línea y me acerqué más al marxismo no ortodoxo, entiendo que muchos camaradas se coman la curva de que son “rojipardos”. Es debate para otro día; lo importante acá es que quieren, a base de manipulación mediática y posverdad, instalar que si no votan por un “cordón sanitario” con CDU, están dándole gobierno a AfD. Y esto ya se vio.

 

Cuando Podemos y Syriza eran hegemonía en la izquierda, hace una década atrás, cuando yo me formé, todos los medios los acusaban de chavistas. Lo lograron; ambos se moderaron hasta confesar que eran una izquierda reformista y no venían a cuestionar al capitalismo. Eso mismo están tratando de hacer con el FIT-U al acusarlos de funcionales a Milei por no querer hacer un “Frente Anti-Milei” con la derecha, el peronismo y la centro-izquierda. Es obvio que al trotskismo no lo van a domesticar, y dudo que a BSW lo domestiquen, ya que son herencia directa del viejo Partido Socialista Unificado de Alemania que gobernó la RDA.

 

Y vuelvo a recordarles, no comparto todos los lineamientos con BSW, solo su oposición a la legalización de las drogas y la prostitución; el aspecto económico y su rechazo a la OTAN y la UE me parecen interesantes, y es eso justamente lo que le quieren domesticar. Recordemos que en Alemania el comunismo está prohibido; a Die Linke ya lo han adaptado al régimen, y BSW no ha dado motivos para ser proscritos, ya que por estrategia no hablan de comunismo. Entonces, si no lo pueden proscribir, lo tienen que destruir narrativamente hasta que se domestiquen. Ahora, ojo, porque son un partido marginal que de repente tiene prensa internacional; puede causar un efecto contrario.