La Corte habilitó la venta de tierras sin límite a extranjeros

La Corte Suprema revocó el fallo que frenaba la venta de tierras sin límite a extranjeros. Recordemos que el artículo 154 del DNU 70/2023 derogó la Ley de Tierras que limitaba la compra indiscriminada de tierras por parte de extranjeros.

Ni bien se dictó el dnu, el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas La Plata se presentó ante la Justicia para reclamar la inconstitucionalidad de dicho decreto. En marzo de 2024, la Sala III de la Cámara Federal de La Plata les dio la razón a los demandantes y desde esa fecha se encontraba suspendido el artículo y, por ende, la venta de tierras sin límite.

 

El gobierno apeló el fallo y el expediente llegó a la Corte. El Máximo Tribunal no se expidió sobre la constitucionalidad o no del decreto; sólo dijo que los ex combatientes no tenían legitimidad para reclamar.

 

¿POR QUÉ DECIMOS QUE ESTO ES UNA POSTDEMOCRACIA?

 

Hace tiempo que el gobierno busca entregar la soberanía y nuestros recursos estratégicos al gran capital. La ley de tierras era un impedimento y, por eso, intentaron primero por decreto. Como no pudieron por esa vía, presentaron el proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada. Tampoco pudieron. Ahí intervino la Corte pero no en defensa del gobierno, sino en favor del poder económico.

 

Decimos que esto es una postdemocracia porque no importa lo que se vote. Hay un poder no democrático que bloqueará cualquier medida mínimamente progresiva y que resguardará sus intereses de clase. Las urnas no son una amenaza para ese poder, precisamente porque no va a elecciones y evita someterse al escrutinio popular.

 

¿Cómo enfrentar a ese poder no democrático? Primero, tenemos que identificar con precisión al enemigo, ponerle nombre y apellido para después enfrentarlo. La respuesta no es electoral, sino que debemos buscarla en otro lado. Se trata de recomponer fuerza social y eso se hace imaginando métodos que pueden ir desde una campaña eficaz en redes sociales hasta lo más importante: la calle.

 

Queda más claro que nunca: sin una revuelta y sin una fuerza popular organizada en la calle, no se va a poder dar vuelta esta situación. El poder hace estas cosas básicamente porque puede y porque no paga precio por derogar una ley como la de tierras por DNU o una reforma laboral esclavista. Les tiene que volver a salir caro estas cosas.

  

Hubo una época en la que no se animaban a esto. Y no fue magia. Fue una rebelión popular de la cual en diciembre se cumplen 25 años. Quizás allí esté el camino a transitar para destrabar esto.