Ni Flavio Bolsonaro ni Lula da Silva lograron imponerse en primera vuelta. El ultraderechista logro una ventaja de mas de dos puntos sobre el actual presidente, pero no llego al 50%. El próximo 25 de octubre se realizara la segunda vuelta electoral donde se definirá el futuro de Brasil.
Brasil tendrá segunda vuelta presidencial. Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,03% de los votos válidos, mientras que Luiz Inácio Lula da Silva alcanzó el 45,16%, según los resultados oficiales del Tribunal Superior Electoral (TSE). Ninguno consiguió superar el 50% requerido para ganar en primera vuelta.
La diferencia fue de 1,87 puntos porcentuales, equivalente a poco más de 2,2 millones de votos. Flávio obtuvo alrededor de 56,1 millones de sufragios, frente a los 53,9 millones de Lula.
La elección definitiva será el 25 de octubre, cuando los dos candidatos más votados vuelvan a enfrentarse en las urnas. El resultado definirá la Presidencia de Brasil para el próximo período.
El resultado de la primera vuelta deja un escenario abierto en términos de transferencia de votos. Los candidatos que quedaron fuera de la contienda concentraron una parte significativa del electorado que ahora deberá definir su posición de cara al balotaje.
Entre ellos aparecen Augusto Cury y Ronaldo Caiado, representantes de sectores de centroderecha que reunieron millones de votos. También Renan Santos, candidato de Missão, obtuvo una votación relevante y representa un espacio ultraconservador que comparte parte del electorado y del universo político del bolsonarismo.
A estos votos se suma un dato que tendrá importancia en la segunda vuelta: 2,3 millones de brasileños votaron en blanco y 3,6 millones anularon su voto. La abstención, por su parte, alcanzó el 21,08%, lo que representa más de 33 millones de personas que no concurrieron a votar.
Flávio Bolsonaro, senador por Río de Janeiro e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, celebró el primer lugar y afirmó que el resultado expresa un reclamo de cambio político. Lula, que busca la reelección, reconoció que el resultado de la primera vuelta no fue el esperado y llamó a iniciar una nueva etapa de campaña.
La segunda vuelta tendrá, por lo tanto, una dinámica diferente. Los votos de las candidaturas eliminadas, los niveles de participación y la capacidad de ambos espacios para movilizar a quienes no participaron en la primera vuelta serán algunos de los factores centrales de la campaña.
El escenario también estará atravesado por una disputa política más amplia: el futuro de Brasil se definirá entre la continuidad del proyecto encabezado por Lula y el regreso del bolsonarismo al poder a través de Flávio Bolsonaro.
El próximo 25 de octubre, más de un centenar de millones de brasileños volverán a las urnas para resolver una elección que, tras una primera vuelta extremadamente ajustada, todavía no tiene un resultado definido.