
Nos llegó un video de Natalia Zarcho en un encuentro de Futurock donde les pidió a los militantes de Patria Grande o seguidores del proyecto Argentina Humana que no se coman la curva, que solo el peronismo puede ganarle a Milei y devolverle al pueblo lo que le han quitado. Remató disparando balas contra la izquierda, siguiendo la línea de “si le seguimos diciendo elle a un gato, va a ganar Milei”, es decir, advirtió que la izquierda está de moda y que hay que evitarla, ya que, según ella, hablamos desde la comodidad con la heladera llena, mientras ellos hacen todo lo contrario. Obviamente, solo en la cabeza de Zaracho esto tiene sentido, pero no es que ella se lo crea, es que está construyendo un enemigo: nosotros.
A ver, vamos a hacer lo que al peronismo justamente no le gusta, citar intelectuales para no hablar desde la nada como hacen ellos. En este sentido, retomando a Eliseo Verón en “La palabra adversativa”, en el discurso político existen tres destinatarios: el pro-destinatario, que es quien coincide con tu discurso, en este caso los militantes de PG o de AH; el contra-destinatario, que es el adversario a quien le quieren destruir discursivamente, en este caso la izquierda; y el para-destinatario, aquel indefinido al que se le busca interpelar. Siempre es así el discurso político y, por ende, siempre es polémico.
Natalia Zaracho, como la gran mayoría de Patria Grande, viene de partidos que se definían de izquierda; tenían alianzas hasta hace menos de 10 años con el PCR, UP o MST. De hecho, ella viene de un partido que se llamaba Izquierda Popular, el mismo donde militó Ofelia Fernández cuando se hizo conocida. Entonces ellos saben muy bien que si quieren gobernar con el peronismo, primero deben hacer un viraje al peronismo, y eso les lleva a atacar a la izquierda y, en última instancia, preparar a la base para ir al choque contra nosotros en un hipotético gobierno de “unidad”, sea con Pichetto o con Kicillof. Por eso confrontan, saben que Milei se está agotando y, para volver al poder, necesitan ponerle un freno a la fuga de seguidores y militantes desde el peronismo hacia la izquierda.
En mi opinión, es malísima la estrategia que están haciendo. La militancia de La Mella, PG y AH en estos momentos va a considerar que esta respuesta se lee como un llanto, y muy basados en su cabeza pensarán: “Los hiciste llorar, Nati, jaja”. Eso está muy bien; la militancia de estos partidos milita en forma acrítica y fanática, tal como proponía Evita en “La razón de mi vida” (hay que actuar como fanáticos de Perón). En realidad, todos los demás podemos ver que los que están llorando porque Myriam Bregman tiene imagen positiva bastante alta son ellos, y razón no les falta; si Myriam llegara a sacar 10 puntos o más, como dicen las encuestas, el peronismo no gana las elecciones y probablemente Milei reelija.
Está claro que la estrategia es tratar de evitar que el FIT-U crezca y le coma la base al peronismo. En última instancia, si el peronismo no gana en 2027, repitiendo los pésimos resultados de 2025, va a ser culpa de la izquierda, que es funcional a Milei. Lo cierto es que a nuestro público lector le invitamos a hacerse preguntas si están en dudas: Si el peronismo tanto está con el pueblo y la izquierda no, ¿por qué no están en la calle con los jubilados?; ¿por qué sus conducciones sindicales tranzan con el poder y los trabajadores, al verse traicionados, les terminan prendiendo fuego las sedes? ¿Y los centros de estudiantes y gremios docentes peronistas?
Se puede tener miles de diferencias con la izquierda argentina, incluso siendo de izquierda, ya que somos muy plurales, pero todos los miércoles estamos con los jubilados; nunca dejamos un obrero tirado o negociamos con las patronales y el poder por detrás; jamás vaciamos asambleas o nos juntamos con las gestiones universitarias a negociar a espalda del universitario. Para Patria Grande, todo es rosca electoral y se ve que problemas no tienen en traicionar a quienes en algún momento le dimos la mano para luchar juntos. En folclore y cultura peronista le falta bastante aún para ser aceptado, pero en trepadores van aprendiendo muy bien de sus amigos: La Cámpora, la JP, el Evita, el Frente Renovador, etc.
Por último, pero no menos importante, ya se ha visto esto antes con otros nombres: Frente Grande, Libres del Sur, Proyecto Sur, Nuevo Encuentro, Somos, etc. Todos esos partidos progresistas que se intentaron meter al peronismo atacando a la izquierda terminaron olvidados por su pésima estrategia, no sin revivir al PJ años tras años. Patria Grande va directo por el mismo camino, pero con una particularidad: en su discurso atacan a la izquierda, pero llevan por nombre en las universidades La Mella, en homenaje a un comunista cubano, y en sus talleres de formación siguen utilizando a otro comunista, Mariátegui. Ya vamos a recuperar lo que nos robaron.
Es una respuesta a la provocación, ya que nosotros nos dejamos todos los días el cuerpo en la militancia, con acampes permanentes como en FATE o los miércoles con los jubilados; nos comemos gases y balas de goma, detenciones y judicializaciones todos los días. Estos pseudos iluminados pueden salir a decir que tenemos la heladera llena y hablamos desde la comodidad, pero la única verdad es la realidad, y no hay mayor comodidad que ir a la CGT a presentar libros y tranzar con la burocracia sindical; no hay mayor comodidad que aliarse con La Cámpora y la JUP para vaciar asambleas. Hacemos un periodismo punk y sabemos que disputar es polemizar, la tibieza no es nuestro lenguaje.