Es como el aloe vera, todo el tiempo le descubren nuevas propiedades

A pesar del discurso de austeridad y anticasta del Gobierno, el Jefe de Gabinete Manuel Adorni, se vio envuelto en casos de corrupción. Comenzó como una imagen difundida en redes y terminó escalando a un escándalo político, mediático y judicial sobre el manejo de fondos públicos y la transparencia patrimonial.

El 9 de marzo, durante un viaje oficial del Gobierno, Adorni fue fotografiado junto a su esposa Bettina Angeletti en Nueva York. Ambos viajaron en el avión de la comitiva oficial aunque no se puedan utilizar los recursos del Estado para viajes familiares y asuntos privados de los funcionarios. A partir de ahí, Adorni enfrenta una denuncia por malversación de fondos públicos e incumplimiento de deberes de funcionario.

 

Luego, el 14 de marzo se difundieron imágenes de un viaje familiar a Punta del Este. Según la denuncia, el traslado fue en un avión privado financiado por la productora IMHouse SA, vinculada a la TV pública (antes a cargo de Adorni). Adorni contestó que se trata una filtración interna y una operación al gobierno en lugar de declarar dónde salió la plata para pagar el viaje.

Aparecieron inconsistencias en su declaración patrimonial de 2025 que omite dos propiedades. Una en un barrio cerrado de Exaltación de la Cruz adquirida a fines de 2024 publicada en 340 mil dólares y un departamento en Caballito. Lilia Lemoine lo defendió diciendo que no es una mansión. Esto contrasta con lo declarado oficialmente por el funcionario: ahorros cercanos a 48.000 dólares, una propiedad en Parque Chacabuco y una en La Plata.

 

Adorni dice que sus posesiones son anteriores a ocupar un cargo en el Estado, sin embargo, se compró dos propiedades, una Jeep y viaja en aviones privados durante el ejercicio de la función pública sin decir de dónde saca el dinero para semejantes gastos. El Ministro de Milei está siendo investigado en el Juzgado Federal nº 1 por enriquecimiento ilícito, falsedad ideológica de documento público, incumplimiento de los deberes de funcionario público y malversación de fondos públicos. Se trata de imputaciones graves que, de comprobarse, pondrían en evidencia un esquema de corrupción dentro del Gobierno. 

 

Pese a la magnitud del escándalo, el gobierno cerró filas en defensa de Adorni. El vocero evitó responder en detalle durante sus conferencias, amparándose en la existencia de una investigación judicial en curso. Sin embargo, el caso ya generó tensiones internas y profundizó el desgaste político. La contradicción entre el ajuste que recae sobre trabajadores y jubilados y los privilegios de funcionarios se vuelve cada vez más evidente. Según la consultora Innova, el 70% de los encuestados considera que Adorni es corrupto.

 

Es por esto que el martes 31 de marzo, docentes y estudiantes de la UBA convocan a una clase pública en una de las propiedades de Adorni en Miró al 500 en Caballito. 

El caso Adorni no solo abre interrogantes judiciales. También expone una disputa política de fondo: quién paga el ajuste y quiénes siguen beneficiándose en las alturas del poder. Así como ayer José Luis Espert fue apartado del gobierno y se lo bajó de las listas en las elecciones legislativas, hoy Adorni puede terminar fuera del gobierno, pero este no puede ocultar la corrupción.

 

No nos olvidemos de que, además del caso de Espert y Adorni, podemos mencionar la estafa internacional con el caso LIBRA, la corrupción en ANDIS, el caso de la avioneta propiedad de Lácteos Vidal encontrada con más de 350 kilos de cocaína en Entre Ríos y su vínculo con Patricia Bullrich. Plata hay, pero se la llevan ellos. Estamos ante un gobierno de delincuentes, corruptos y hambreadores. Echarlos mediante la movilización popular es legítimo y urgente.