Por izquierda: Die Linke gana Berlín y podría gobernar la ciudad capital de Alemania

Die Linke obtuvo el 25,7% de los votos y consiguió por primera vez imponerse en unas elecciones al Parlamento de Berlín. El resultado posiciona a Elif Eralp como posible jefa de Gobierno de la capital alemana, aunque deberá construir una mayoría parlamentaria.

Las elecciones regionales celebradas este domingo en Berlín dejaron un resultado histórico: Die Linke se convirtió en la fuerza más votada de la ciudad-estado, con el 25,7% de los votos. La formación prácticamente duplicó su resultado de 2023, cuando había obtenido el 12,2%.

 

El resultado también significó un fuerte retroceso para la coalición gobernante. La CDU, fuerza del canciller Friedrich Merz, quedó segunda con el 18,8%, mientras que Los Verdes alcanzaron el 14,3% y el SPD cayó al 12,1%. La ultraderechista AfD, por su parte, obtuvo el 16,3%, consolidando también un crecimiento respecto de la elección anterior.

 

El desafío de gobernar

 

La victoria de Die Linke no significa automáticamente que la izquierda vaya a gobernar Berlín. El sistema parlamentario requiere construir una mayoría en el Abgeordnetenhaus, por lo que ahora comenzará una etapa de negociaciones para definir una posible coalición.

 

La principal candidata de Die Linke, Elif Eralp, quedó así ante la posibilidad de convertirse en la primera dirigente de su partido en encabezar el gobierno de Berlín. Durante la campaña, la vivienda fue uno de los ejes centrales de su propuesta, en una ciudad atravesada por una fuerte crisis habitacional.

 

Entre las propuestas defendidas por Eralp se encuentra la recuperación bajo control público de grandes empresas inmobiliarias privadas y la ampliación del parque de viviendas públicas. Die Linke retomó así una de las principales demandas surgidas del referéndum berlinés de 2021 sobre la expropiación de grandes propietarios inmobiliarios.

 

Una elección atravesada por la crisis de los partidos tradicionales

 

El resultado de Berlín forma parte de un escenario político alemán marcado por el retroceso de las fuerzas tradicionales y el crecimiento de opciones ubicadas en los extremos del espectro político.

 

Mientras Die Linke avanzó con fuerza en la capital, la AfD volvió a registrar un crecimiento significativo y se impuso en las elecciones regionales de Mecklemburgo-Pomerania Occidental. La CDU de Merz, en cambio, sufrió fuertes pérdidas en ambos territorios.

 

En Berlín, sin embargo, el principal dato de la jornada fue el crecimiento de una fuerza situada a la izquierda del tradicional sistema de partidos alemán. La elección abrió una disputa por el rumbo de la capital: vivienda, costo de vida, servicios públicos y modelo de ciudad estarán entre los principales desafíos del próximo gobierno.

 

El resultado no garantiza por sí mismo un cambio estructural, pero sí expresa una modificación importante del mapa político berlinés: por primera vez, Die Linke terminó una elección regional como la fuerza más votada y quedó ante la posibilidad concreta de encabezar el gobierno de la capital alemana.

 

 

La victoria electoral no implica por sí sola un cambio estructural, pero marca un dato político relevante: Die Linke fue la fuerza más votada de la capital alemana y quedó ante el desafío de transformar ese resultado en una alternativa de gobierno. Algo similar a la victoria del DSA con Mamdani en Nueva York y un respiro ante el avance de la ultraderecha y la pasividad de los reformistas.