La URSS: El primer país en legalizar el aborto

En el Día de Acción Global por el Acceso al Aborto Legal y Seguro, recordamos que las comunistas fueron las primeras en legalizar el aborto.

En 1917 estalló en Rusia la Revolución Socialista de Octubre, un hito que, aunque los anticomunistas lo nieguen, cambió radicalmente el mundo para siempre. Uno de los grandes cambios que trajo el comunismo fue la legalización del aborto, algo imposible de imaginar en el mundo capitalista por aquellas épocas. Este hito se dio en 1920, apenas tres años después de la Revolución, y gracias a la presencia de mujeres obreras en el nuevo gobierno. Con esta medida, las mujeres soviéticas fueron las primeras en el mundo que pudieron acceder a la interrupción voluntaria del embarazo de manera gratuita en los hospitales públicos.

 

De esta manera, la medida fue implementada por el Comisariado del Pueblo para la Salud (Narcomzdrav) con la aprobación del Comisariado de Justicia. La intervención médica era de forma gratuita, sin fines de lucro y debía realizarse estrictamente en hospitales por profesionales de la medicina para combatir la alta mortalidad del aborto en clandestinidad. La medida se promulgó durante el gobierno de Vladímir Lenin, en un contexto de profundas transformaciones sociales y jurídicas sobre los derechos de las mujeres, elevando su esperanza de vida e igualdad de derechos.

 

La resolución fue titulada “Sobre la protección de la salud de las mujeres”, y en ella se advertía, a modo de argumento, que la criminalización del aborto había empujado esta práctica a la clandestinidad, dejando a muchas mujeres en manos de “abortistas codiciosos y a menudo ignorantes”, poniendo así en riesgo sus vidas. Según el propio decreto, hasta el 50% de las mujeres sufrían infecciones como consecuencia de esas prácticas clandestinas, y hasta el 4% de ellas morían. Es por ello que las mujeres bolcheviques estudiaron el caso y elaboraron las bases para la legalización del aborto.

 

Está claro que el decreto de legalización del aborto no fue el único que benefició a las mujeres y les dio la posibilidad de tener igualdad de derechos; se suma al divorcio, las guarderías públicas, licencia por embarazo, derecho al voto, la posibilidad de presentarse a las elecciones, dirigir partidos, sindicatos y acceder a cargos públicos. Así, Aleksandra Kollontái fue Comisaria del Pueblo para el Bienestar Social; Inessa Armand fue jefa del Consejo Económico de Moscú; Nadezhda Krúpskaya fue Comisaria Adjunta de Instrucción Pública y Elena Stásova fue secretaria del Comité Central del Partido Comunista.

 

Lamentablemente, la experiencia de la legalización del aborto –como el divorcio– duró hasta 1936, cuando el gobierno de Stalin dio un giro conservador en sus políticas sociales y volvió a prohibir el aborto –con excepciones–. La legalización sería restablecida en 1955, tras la supuesta “desestalinización” del revisionista Nikita Jrushchov. Desde entonces, las mujeres ya no lograron tener los mismos derechos y protagonismos políticos que tenían en la época de Lenin. Esto se debe a que el PCUS se burocratizó y la crítica interna fue reprimida, la oposición perseguida y las mujeres silenciadas.

 

Por suerte, la militancia de las mujeres comunistas impidió que, incluso tras la caída del comunismo y bajo décadas de gobiernos conservadores y antifeministas de Vladimir Putin, el derecho al aborto no sufra una nueva prohibición. Por cierto, en la Argentina este derecho recién fue conquistado en 2020, es decir, 100 años después de que lo hicieran las bolcheviques. Sin embargo, la derecha quiere volver atrás e incluso se atreve a discutir si la mujer merece o no el derecho al divorcio, al voto y, por ende, a ocupar cargos públicos. En el Día de Acción Global por el Acceso al Aborto Legal y Seguro, recordamos que las comunistas fueron las primeras en legalizar el aborto.