Un fantasma recorre el mundo, las juventudes protagonizaron más de...
Leer másDos años de protestas estudiantiles terminaron en el fin del gobierno de Vučić tras más de una década acumulando poder a base de la corrupción. Los jóvenes eligieron sus candidatos obreros en asambleas y armaron un partido en las movilizaciones. Queda ver como evoluciona este proceso, pero desde ya nos deja algunas enseñanzas de las que queremos hablar.
En noviembre de 2024 comenzó en Serbia una oleada de protestas estudiantiles que dos años después terminaron con la renuncia del presidente Aleksandar Vučić, quien concentraba poder desde 2014 cuando fue electo Primer Ministro y desde 2017 fue electo presidente. El llamado a elecciones anticipadas sorprendió a todos. Los estudiantes se dieron cuenta que ningún partido los representaba correctamente, tenían dudas de las propuestas de aquellas plataformas de izquierda institucional, y muchos menos de la derecha contra la que se habían levantado, ¿saben qué hicieron?
El 9 de septiembre de 2026, hartos de la política tradicional, los estudiantes crearon La Lista Estudiantil y anunciaron que iban a presentarse a las elecciones generales convocadas por Vučić como intento de frenar dos años de protestas. El anuncio fue tomado como un chiste, el poder se burló de ellos, incluso el Frente Verde-Izquierda, -que sería el equivalente a Die Linke en Alemania, el Frente Popular en Francia o el Frente Amplio en España- no los apoyó en un principio. Luego, tras ver como crecían y reventaban las calles de Serbia, decidieron apoyar a la Lista retirando sus candidaturas. Varios partidos de oposición anunciaron también que no se presentarán a las elecciones y que, en su lugar, ayudarían a la Lista Estudiantil.
Además del Frente Verde-Izquierda, entre los partidos parlamentarios, estos incluían al Partido Demócrata (centro-izquierda), parte del Movimiento para la Restauración del Reino de Serbia (derecha conservadora), el Movimiento de Ciudadanos Libres – PSG (centro), el Movimiento de Renovación Serbia (derecha), Nueva Cara de Serbia (centro-derecha), Levantamiento Ecológico (centro-izquierda) y el Movimiento Popular de Serbia (centro-derecha). Las organizaciones extraparlamentarias que hicieron lo mismo incluyeron la iniciativa cívica ProGlas, la Iniciativa para el Socialismo Democrático (izquierda), Kreni-Promeni (centro-derecha), el Partido Socialdemócrata (centro-izquierda), Dveri (derecha), Basta ya (derecha), la Liga de Socialdemócratas de Vojvodina (centro-izquierda), Amor, Fe, Esperanza (extrema derecha), el Partido Montenegrino (centro), Reinicio Húngaro de Vojvodina, el Pleno Húngaro de Vojvodina, la Hermandad Democrática de Húngaros de Vojvodina (centro), el partido Rusyn Juntos por Vojvodina (centro-izquierda), el Partido Roma, el Partido Macedonio de Serbia y el Partido Rumano, que llamó a todos los rumanos en Serbia a votar por la lista de estudiantes, entre otros.
Antes que se espanten por el párrafo anterior, vale aclarar que estamos hablando de Serbia, es un país de laex Yugoslavia, que tiene un sin fin de organizaciones de múltiples tendencias que suelen confluir en puntos en común, como en este caso, la lucha contra la corrupción y un Estado presente que no entregue la soberanía a los intereses de la Unión Europea, EEUU e Israel. Además, solo se trata de apoyos recibidos, ya que la Lista de los Estudiantes elaboró su programa a lo largo de varios meses y decidió no hacer alianzas, de hecho uno de los puntos para ser candidato era no haber ejercido cargos públicos con anterioridad. Ya en noviembre de 2025, el estudiante Vukašin Đinović declaró que la redacción era en colaboración con expertos de diversos campos, entre ellos agricultores, médicos, profesores, trabajadores sociales y trabajadores culturales. Por aquellas épocas fue tomado con poca seriedad, ya que no veían la posibilidad de que un grupo de estudiantes tomaran el poder de un país acostumbrado a la burocracia estatal centrada en un partido, el Partido Progresista Serbio –que el nombre no los engañe, es un partido de derecha– que gobierna desde 2012 y que son una fracción del neo fascista Partido Radical Serbio, que gobrrnó entre 1997 y 2000 en plena guerra yugoslava.
El Plan Estudiantil fue el nombre que eligieron para su programa y fue presentado el 15 de septiembre de 2026. Consta de 11 puntos divididos en tres secciones: “Serbia o la Mafia”, “El conocimiento es poder” y “Serbia crece con nosotros”. La lucha contra el crimen y la corrupción es su eje central, junto con medidas sociales como libros escolares gratuitos, medicamentos más baratos y el refuerzo del sistema de salud y la educación pública. Su promesa central ha sido descrita como un cambio profundo en la forma en que se gobierna Serbia. Los 11 puntos son:
Los principios del programa estudiantil se presentaron por primera vez en el mitin “Slavija – Tú y yo” en Belgrado el 23 de mayo de 2026 y luego en foros públicos en toda Serbia. La campaña se inauguró formalmente con un acto en Novi Sad el 10 de septiembre, al que asistieron alrededor de 6000 personas en el que se presentaron los primeros 30 candidatos. En su discurso, la maestra de escuela secundaria Katarina Šćepanović dijo que era “el momento de la unión, de la asociación y de la solidaridad entre los ciudadanos”.
Mientras anunciaban las candidaturas y trabajaban a contrarreloj para construir el partido, ya que las elecciones estaban previstas para diciembre de 2027, las manifestaciones no paraban y cada una era un punto de encuentro para sumar nuevos militantes a esa construcción. Entre mayo y septiembre de este año, las protestas se intensificaron hasta superar las 150 mil personas en cada una de ellas, siendo un escenario irreversible para el gobierno de Aleksandar Vučić, que se vio obligado a renunciar y convocar a elecciones anticipadas para el 25 de octubre.
Los estudiantes y docentes decidieron hacer un llamamiento a los ciudadanos a finales de agosto para que prestaran locales para la recogida de firmas y tras una de las tantas marchas por el centro de Belgrado, consiguieron increíblemente alrededor de 70.000 firmas. La lista completa de 250 candidatos se publicó en la página web de los estudiantes el mismo día, y los estudiantes declararon que la lista no tenía un líder. El 15 de septiembre se informó que quedaban certificadas 69.099 firmas válidas, casi siete veces el umbral legal de 10.000 que se les exigen a los partidos, y así se proclamó la lista.
Los estudiantes presentaron entonces su programa, el “Plan Estudiantil”, en una gira por el país que empezó el 15 de septiembre. Dado que Vučić seguía controlando el poder y no escuchaba los reclamos, utilizaron las campañas como escenario de lucha estudiantil a los que se sumaron obreros de otros sectores. Cuando el 27 de septiembre finalmente renunció, cada manifestación se convirtió en lo que nadie imaginaba, un asalto de jóvenes estudiantes y sus docentes al poder político. Los medios pasaron de burlarse de ellos a mostrar preocupación y ya cuando en el cierre de campaña lograron movilizar aproximadamente 200 mil personas en Belgrado, directamente se empezó a asumir que iban a ser gobierno.
Con casi todos los partidos bajando sus candidaturas para apoyar a la Lista de los Estudiantes, esta se impuso con 53.44% de los votos frente al 39.54% obtenido por Serbia Unida, el frente electoral de Vučić y el Partido Progresista. Los estudiantes obtuvieron así 140 escaños, frente a los 103 del oficialismo. Del resto 3 corresponden a la Alianza de húngaros de Vojvodina que anunciaron que apoyan la investidura de los estudiantes, 2 para la Coalición Albanesa, y uno para Humanitarios y Partido de Acción Democrática de Sandžak; todos radicalmente opuestos a Vučić.
El próximo Primer Ministro es el médico y profesor universitario, Ilija Srdanović. No tenía partido, siempre fue militante independiente y defensor del sistema público, hasta que aceptó representar a sus estudiantes. Fue elegido en asambleas de interfacultades e interclaustros, al igual que el resto de los candidatos.
Los estudiantes no tendrán el Ejecutivo, ya que esta fue una de las decisiones tomadas en las asambleas. Entre las exigencias a los candidatos estaba: no haber sido privado de capacidad jurídica, respetar el programa de la lista, no ser actualmente un estudiante, nunca haber sido miembro del Partido Progresista Serbio ni de ningún partido oficialista, no ser ni haber sido funcionario de ningún partido de oposición.
Finalmente la lista se completó con 250 candidatos, ninguno de derecha ni representante del régimen en las universidades. En su mayoría graduados, académicos, expertos y figuras públicas. Otros candidatos prominentes incluyen a Nemanja Đurić, presidente del Sindicato de la Autoridad Judicial; la profesora Ljubica Oparnica; el sociólogo Jovo Bakić; el politólogo Adem Mavrić; los actores Tihomir Stanić y Dragan Jovanović; el activista ambiental Zlatko Kokanović; el geólogo Zoran Đajić; el exjugador de baloncesto y presidente de la Euroliga de Baloncesto Dejan Bodiroga; el exgobernador del Banco Nacional de Serbia Dejan Šoškić; y el exatleta Mihail Dudaš .
Se les advierte a los representantes que, si no respetan a los estudiantes, el programa de gobierno y el mandato de las asambleas, sufrirán el mismo destino de Vučić. Por tales razones, la lógica de la Lista de Estudiantes es que quienes fueron elegidos comprendan que no están allí porque sí, si no por el movimiento que ellos construyeron, y al que los candidatos se sumaron.
En Argentina es normal escuchar “¿Vamos con Axel (Kicillof) o Massa?”. Cuando se plantea la posibilidad de que sea Myriam Brgeman, impulsada desde los Comité y las asambleas, comienza un sin fin de comentarios bajo la lógica del límite de lo posible. Que la izquierda no tiene programa, que el Frente de Izquierda es muy pequeño al lado del Partido Justicialista, que la contradicción principal es Milei y la única opción es un “cordón sanitario” con el peronismo, y otras cosas peores que no vamos a reproducir.
Es importante hablar de la experiencia de autoorganización en Serbia, más allá de los matices ideológicos con la Lista por ser abiertamente reformistas. Han demostrado que si los partidos tradicionales no representan una alternativa al oficialismo corrupto y subordinado a los intereses del capital internacional, solo queda hacerlo por nosotros mismos. Y en Argentina, esa es la propuesta, a su manera pero con puntos en común, de las organizaciones de izquierda como la Coordinadora de la Bronca y los Comités de apoyo a Myriam Bregman “por un partido de la nueva clase obrera”.
No creo que todos los estudiantes estén de acuerdo con que Ilija Srdanović los represente, y probablemente menos aquellos partidos como el Frente Verde-Izquierda que construyen desde la institucionalidad hace años. Sin embargo, todos han hecho un esfuerzo para dejar sus egos de lado y trabajar a contrarreloj en la elaboración de un programa de gobierno, la junta de avales en las manifestaciones, asambleas y finalmente votaron una lista nacional mediante mecanismo de democracia directa. Al margen de las definiciones políticas, lo que hicieron es un ejemplo para la organización que necesitamos.
Pero lo mejor es el ejemplo, para aquellos que nos tratan de “inexpertos” que nunca gobernamos, que no sabemos cómo funciona la política y que proponemos cosas imposibles. Nuestra clase puede y debe gobernar. Eso sí, la calle en Serbia fue el lugar del encuentro, fue donde se armó esta gesta histórica y en las asambleas fue donde surgieron ideas “delirantes” cómo presentar una Lista de Estudiantes y candidatos obreros que la representen.
El poder nunca se tomó por consenso, el poder siempre se tomó por asalto y las juventudes levantadas en el mundo entero nos enseñan que no todo está perdido, que es necesario organizar la bronca, la rabia, el miedo y la desilusión en un proceso transformador. Si es con Myriam, será con ella, si es con otra persona será con otra persona, pero sea quien sea no surgirá de una mesa amplia en un local, donde se reunen pocas personas, ni en una mesa del PJ con 10 tipos (son todos tipos), si no que será de la democracia directa y participativa.
Estamos llamando a militar el encuentro, a sumarse a las asambleas universitarias, a la Coordinadora de la bronca, a los Comité de apoyo, a las charlas de los diferentes partidos y/o organizaciones, y por supuesto a que nos propongan usar este medio como puente para encontrarnos. Tenemos que salir un poco de las redes para encontrarnos, porque es allí donde suceden cosas.
Vivan los estudiantes y viva el pueblo organizado .
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