Diez activistas de la delegación civil Convoy Terrestre Global Sumud Maghreb permanecen incomunicados tras sufrir una emboscada en las inmediaciones de Sirte, una región controlada por las facciones armadas de Libia del Este. El grupo se dirigía hacia el enclave palestino para romper el bloqueo y entregar asistencia médica urgente en medio del genocidio israelí.

Diez activistas de la delegación civil Convoy Terrestre Global Sumud Maghreb permanecen incomunicados tras sufrir una emboscada en las inmediaciones de Sirte, una región controlada por las facciones armadas de Libia del Este. El grupo se dirigía hacia el enclave palestino para romper el bloqueo y entregar asistencia médica urgente en medio del genocidio israelí.
Entre las personas retenidas bajo condiciones desconocidas se encuentran los argentinos Paula Giménez (psicóloga) y Lucas Aguilera (médico veterinario), ambos del equipo de investigación de la red informativa NODAL e integrantes del cuerpo de salud de la misión. La lista de secuestrados incluye compañeros de Uruguay, España, Italia, Portugal, Polonia, Túnez y Estados Unidos que se encontraban en la misión de solidaridad.
Ante el silencio cómplice de las fuerzas que operan en territorio libio, organizaciones de derechos humanos, colectivos de base y familiares exigen de manera urgente una prueba de vida y el ingreso inmediato de una comitiva humanitaria internacional que constate el estado de salud de los brigadistas. La red NODAL ya elevó una denuncia ante el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, mientras que diversos sectores políticos impulsan proyectos de resolución en el Congreso Nacional y el Parlasur.
Este proceder no es un hecho aislado, se inscribe en la persecución sistemática hacia quienes intentan llevar ayuda humanitaria a Palestina. Mientras los gobiernos occidentales financian la maquinaria bélica de ocupación o miran para otro lado, la criminalización de las misiones civiles busca amedrentar la acción directa de los pueblos.
Frente a la impunidad y la inacción diplomática, la única garantía real reposa en la visibilización y la movilización popular. Exigimos la aparición con vida y la inmediata liberación de Paula, Lucas y de todos los internacionalistas que asumen el compromiso de poner el cuerpo contra genocidio.