Miles de estudiantes secundarios y universitarios ocuparon este miércoles las calles del centro de Río de Janeiro para rechazar la candidatura de Flávio Bolsonaro y expresar su respaldo a la continuidad de Luiz Inácio Lula da Silva.
Miles de estudiantes secundarios y universitarios ocuparon este miércoles las calles del centro de Río de Janeiro para rechazar la candidatura de Flávio Bolsonaro y manifestar su respaldo a Lula de cara al balotaje del próximo 25 de octubre.
La movilización comenzó frente a la Candelaria y avanzó hasta la Cinelândia, con banderas, pancartas y consignas contra el avance de la derecha y en defensa de la democracia. La convocatoria reunió a organizaciones estudiantiles, docentes y representantes de movimientos sociales.
La protesta se produjo pocos días después de la primera vuelta presidencial, en la que Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,03% de los votos frente al 45,16% de Lula, dejando la definición de la Presidencia para una segunda vuelta.
Sin embargo, los reclamos no se limitaron a la disputa electoral. Los estudiantes exigieron mayor presupuesto para la educación pública, mejores condiciones para estudiar y la continuidad de los programas de asistencia estudiantil.
También incorporaron una demanda que atraviesa al movimiento sindical y a distintos sectores de la juventud trabajadora: el fin de la jornada laboral 6×1, que establece seis días consecutivos de trabajo por uno de descanso.
Una de las consignas de la movilización sintetizó el vínculo entre las reivindicaciones estudiantiles y las condiciones de vida de las familias trabajadoras:
“Trabajador, mira para acá, estoy en la calle para que tu hijo estudie”.
Con banderas rojas y consignas antifascistas, la jornada convirtió nuevamente las calles de Río en escenario de una disputa que excede la competencia electoral. Para los manifestantes, el balotaje también pone en juego el financiamiento de la educación pública, las condiciones laborales y el acceso a derechos sociales.
Brasil se encamina así al 25 de octubre, cuando Lula y Flávio Bolsonaro volverán a enfrentarse en las urnas. Mientras tanto, sectores estudiantiles y sociales buscan trasladar sus demandas a las calles y convertir la campaña electoral en una discusión sobre las condiciones de vida de la población.