A pocos días de un nuevo aniversario de la Noche de los Lápices, un grupo de estudiantes fue demorado durante un operativo policial mientras realizaba stencils alusivos a la fecha e invitaba a participar de las actividades previstas para el 16 de septiembre. La intervención policial generó cuestionamientos por la magnitud del operativo y requirió la intervención de abogados y organismos de derechos humanos.
Durante la noche de este martes, estudiantes y jóvenes militantes fueron demorados por la Policía de Entre Ríos mientras realizaban pintadas y stencils en conmemoración de la Noche de los Lápices, que se recuerda cada 16 de septiembre en homenaje a los estudiantes secundarios secuestrados y desaparecidos durante la última dictadura militar.
Según denunciaron organizaciones estudiantiles, el operativo policial habría incluido un intento de trasladar a los jóvenes en calidad de detenidos. La situación fue finalmente desactivada tras la intervención de abogados y referentes de la Multisectorial por los Derechos Humanos, quienes se hicieron presentes ante el procedimiento.
Los jóvenes se encontraban realizando intervenciones gráficas en la vía pública para recordar el aniversario e invitar a participar de las actividades previstas para el próximo 16 de septiembre.
La Noche de los Lápices constituye uno de los episodios más emblemáticos del terrorismo de Estado en Argentina. Entre el 16 y el 21 de septiembre de 1976, un grupo de estudiantes secundarios de La Plata fue secuestrado por fuerzas represivas. La mayoría continúa desaparecida.
A casi cinco décadas de aquellos hechos, las actividades de memoria y homenaje forman parte de las iniciativas que cada año impulsan organizaciones estudiantiles, sindicales, sociales y de derechos humanos en distintos puntos del país.
El episodio ocurrido en Entre Ríos vuelve a poner en discusión los límites de la intervención policial frente a expresiones políticas y actividades vinculadas con la memoria histórica. La realización de pintadas o stencils en espacios públicos puede estar sujeta a regulaciones municipales, pero cualquier intervención estatal debe respetar las garantías constitucionales y evitar procedimientos desproporcionados.
En un contexto marcado por la persistencia de los debates sobre la última dictadura y los discursos de reivindicación de las Fuerzas Armadas que aparecen nuevamente en la agenda pública, organizaciones de derechos humanos y sectores estudiantiles sostienen que mantener viva la memoria sobre el terrorismo de Estado constituye una herramienta fundamental para la defensa de la democracia y las libertades civiles.
El próximo 16 de septiembre, nuevamente las calles serán escenario de movilizaciones estudiantiles y de organizaciones sociales para recordar a las víctimas de la represión y reclamar que los crímenes de la dictadura no sean olvidados.
A 50 años del golpe, la memoria continúa siendo también una disputa por el presente.