¿Está de moda ser socialista?

Para que tengamos una imagen del panorama, una nueva encuesta realizada por el Instituto CATO, en el marco de los 250 años desde la fundación de los Estados Unidos, ha revelado cómo los jóvenes estadounidenses están dando la espalda a la ideología fundadora de su país. No solo está aumentando el apoyo al socialismo, con el 53 % de los estadounidenses de la Gen Z apoyando la etiqueta, sino que el comunismo también es más popular que nunca, con el 38 % de los jóvenes estadounidenses.

06.07.2026

Desde ya, sí, si es una moda, nos sirve igual para dar los debates necesarios en el objetivo de reconstruir el movimiento socialista internacional. Lo cierto es que el Democratic Socialists of America (DSA) ya no solo gobierna la Ciudad de Nueva York; también es la organización socialista con más miembros de la historia de los Estados Unidos, superando los 120.000 miembros y pasando de esta manera la cifra que supo obtener el viejo Partido Socialista de América bajo Eugene Debs, que alcanzó su pico de membresía en 1912.

 

Ahora bien, que el DSA empiece a arrasar en EEUU podría verse como un éxito de masas que enamore incluso para los comunistas, ya que dentro de sus filas hay leninistas, como los que construyen la revista Jacobin. Sin embargo, como ocurre en México contra Morena, en Brasil contra el PT o en España contra el PSOE/Sumar, no han tardado en aparecer grupos trotskistas, M-L y hasta maoístas que crecen conforme crece el socialismo democrático. Estos grupos crecen como necesidad de “correr por izquierda” al DSA.

 

Para que tengamos una imagen del panorama, una nueva encuesta realizada por el Instituto CATO, en el marco de los 250 años desde la fundación de los Estados Unidos, ha revelado cómo los jóvenes estadounidenses están dando la espalda a la ideología fundadora de su país. No solo está aumentando el apoyo al socialismo, con el 53 % de los estadounidenses de la Gen Z apoyando la etiqueta, sino que el comunismo también es más popular que nunca, con el 38 % de los jóvenes estadounidenses.

 

Esto significa que, por primera vez, más jóvenes estadounidenses apoyan al socialismo que la cifra de los que se oponen a él.

Esto se puede ver en TikTokers, streamings e influencers en general, como grupos de rock y hip hop que empiezan a usar el martillo y la hoz, al menos como una forma de expresar rebeldía contra el régimen. Esto, si bien ya pasó, cuando RATM se puso de moda a finales de los 90, hoy se ve traducido en organizaciones socialistas y comunistas.

 

Podríamos hablar de otros países, como España con el Movimiento Socialista que arrasa las calles del país, o el resurgimiento del KKE en Grecia, el Nuevo Frente Popular en Francia, Die Linke en Alemania, el KPO en Austria, el PTB en Bélgica e incluso el FIT-U en Argentina, pero nos quedamos con los Estados Unidos. Allí aparece “Revolutionary Communists of America” (RCA), que se perfila como la organización comunista que más crece. Son parte de la Internacional Comunista Revolucionaria (ICR), que también tiene fuerte presencia en México.

 

Esta organización recuperó, en el marco del aniversario 250 de la fundación de EEUU, el escrito de Trotsky titulado: “Si América debería volverse comunista”. En su lectura, el país está atravesando una crisis similar a la que atravesaba durante la Gran Depresión, y por ende aparece la oportunidad del socialismo.

 

Lo cierto es que, aunque RCA crezca y el DSA tenga la cifra histórica de militantes socialistas en EEUU, ¿qué son 120 mil militantes en dicho país? Seguimos siendo pocos para superar el capitalismo, pero vemos algo que se mueve: los jóvenes hoy eligen, aunque sea como moda, ser socialistas, o mejor aún, comunistas. No es poca cosa que Zohran Mamdani se atreva a decirse alcalde socialista y decenas de influencers y artistas se animen a declararse comunistas.

 

Puede ser una moda, o algo contracultural que crece como rebeldía a un sistema que no ofrece salidas. Está bueno, los jóvenes se suman por la propaganda socialista y/o comunista y luego se forman en la teoría. Todo suma, aunque aún nada alcanza; por eso difundir que en la capital del capitalismo los jóvenes empiezan a elegir el socialismo como respuesta al neofascismo es, cuanto mucho, una obligación de los periodistas que con mucho orgullo nos declaramos marxistas.

 

Próximamente hablaremos de cómo en Europa los movimientos marxistas modernos están en crecimiento de la misma manera que en Estados Unidos.