El documental de Mark Fisher desembarcó en Inglaterra en 2025 y ahora está de gira por todo el mundo de manera autogestiva.

El 29 de octubre de 2025 se dió la primera proyección de “We Are Making a Film About Mark Fisher”. El documental está a cargo de la productora Close and Remote y está dirigido Simon Poulters y Sophie Mellor.
El documental recorre el mundo teórico de Mark Fisher a partir de un eje: un personaje de ficción de 1904 aparece en el 2025. Este enfoque recupera el espíritu teórico-ficcional del filósofo. Va desde el CCRU y la hiperstición hasta la hauntología.
Todo a través de una estética cibernética de 2010. Las entrevistas a autores y periodistas afines se ven encuadradas en una ventana de navegador de un Mac más bien viejo. Si bien el archivo propiamente de Fisher es poco, el resto de las voces convocadas cumplen una buena labor al sintetizar y comentar las categorías de Fisher.
Vi la proyección a cargo del ciclo de música experimental Siniestrista en el bar Bon Scott, meca obligada del under rosarino. Tras el visionado y algunos cigarrillos compartidos en la puerta, el debate se trasladó desde los grupos fragmentados afuera a un gran conjunto dentro. Se corrieron las mesas, se pusieron las sillas en círculo y entre vino y birra tuvo lugar una utopía. La charla partió de preguntas disparadoras sobre Fisher puntualmente. Rápidamente derivó en un intercambio más o menos ordenado sobre los temas de actualidad: IA, trabajo, placer, clase, deseo son solo algunos de los conceptos mencionados.
La realidad existe a pesar de nosotros y el duelo se sigue haciendo: Mark Fisher se suicidó en 2017. Pero esta clase de rupturas en el acontecer cotidiano son una forma de mantenerlo vivo. En el debate libre, no guionado, a la agit-prop, duerme la potencia de un mundo que fermenta, lentamente, en las palabras. De todos modos, lo que deseamos es un comunismo nuevo, uno en el que Mark Fisher no nos persiga como espectro que insiste. Un comunismo donde Mark Fisher pueda descansar en paz.