
Efectivos de la Policía de la Provincia de Jujuy y sus familiares realizaron protestas en San Salvador de Jujuy para reclamar una recomposición salarial cercana al 50%. Las manifestaciones se concentraron en la Plaza Belgrano, frente a la Casa de Gobierno de Jujuy, mientras el gobernador Gerardo Morales estaba de viaje con Javier Milei en Estados Unidos. Según se observa en los videos, las manifestaciones derivaron en momentos de tensión e incidentes.
El conflicto se arrastra desde hace varias semanas y tuvo su punto más crítico cuando algunos manifestantes policiales tomaron métodos de la clase obrera organizada y arrojaron pirotecnia y objetos contra el edificio gubernamental e intentaron derribar las rejas del predio, provocándole daños materiales al Estado.
Ante la escalada del conflicto, el gobierno provincial encabezado por Carlos Sadir convocó a una instancia de negociación con representantes de la fuerza para intentar destrabar la situación. Desde el Ejecutivo pidieron “calma y paz social” y aseguraron que buscarán una salida mediante el diálogo.
Los policías sostienen que sus salarios quedaron muy por detrás de la inflación y le exigen al gobierno jujeño una recomposición urgente que permita recuperar poder adquisitivo.
El malestar se profundizó luego de que circularan versiones sobre acuerdos salariales que, según denunciaron algunos efectivos, no reflejan las demandas del sector. Esto generó nuevas convocatorias a manifestaciones y aumentó la tensión interna.
El gobierno provincial afirmó que continuará con las reuniones en los próximos días para alcanzar un acuerdo que permita normalizar el funcionamiento de la policía en la provincia y evitar una escalada del conflicto.
Mientras tanto, las autoridades insistieron en que el reclamo salarial debe canalizarse por vías institucionales y remarcaron que los daños provocados en el edificio gubernamental afectan al patrimonio público de Jujuy. El mismo argumento que utilizan cuando nosotros salimos a manifestarnos.
Lo cierto es que, como en Santa Fe, la protesta de policías visibiliza la realidad de una provincia y un país donde el Estado somete a las y los trabajadores a salarios de pobreza y miseria.