
Según el nuevo proyecto tu empleador puede dividirte las vacaciones en distintos períodos no menores a 7 días. Mientras que la ley actual dice que las vacaciones deben ser continuas. Adiós al descanso de 15 días.
Además se incorpora la flexibilidad en el calendario que implica que te pueden dar las vacaciones en distintos momentos del año hasta el 30 de abril del año siguiente. Mientras que la ley vigente dice que el empleador debe conceder el descanso entre el 1 de octubre y el 30 de abril del año siguiente PARA QUE LAS VACACIONES SEAN EN VERANO O PRIMAVERA CUANDO TE ESTÁS CAGANDO DE CALOR Y TENÉS EL CEREBRO QUEMADO.
Otra medida que incorpora la reforma laboral de Milei es que te pueden tocar vacaciones en verano una vez cada dos años, actualmente es cada tres. Además, se reduce la antelación del aviso de 45 a 21 días de manera que te da menos tiempo para planificar.
La reforma laboral te manda a negociar solitx con tu empleador, de esta manera fracciona la unidad de nuestra clase y reduce nuestra capacidad de negociación. Nos quita derechos (a los que alguna vez los tuvieron y a los más precarizados también).
Por otra parte, el Gobierno envió al Congreso un proyecto para modificar la Ley de Protección de Glaciares bajo el pretexto de que obstaculiza el desarrollo del país. Redefine los espacios protegidos de manera que, mientras la ley actual considera glaciar a toda masa de hielo perenne y protege el ambiente periglacial en alta, media y baja montaña, el proyecto mileista se limita a los glaciares que según ellos cumplen una “función hídrica efectiva” y a zonas con suelos congelados que actúen como reguladores hídricos comprobables.
Así acota las áreas protegidas en las que no se puede hacer minería y deja en manos de las provincias la delimitación y evaluación de impacto ambiental.(que cada feudo haga lo que quiera).
El artículo 6 de la ley vigente prohíbe la exploración y explotación minera en glaciares y ambientes periglaciares, así como cualquier actividad que pueda alterar la dinámica natural del hielo o la calidad del agua.
Muchos glaciares pequeños y ambientes periglaciares quedarían fuera de resguardo ya que es una medida para llevar a cabo proyectos mineros en zonas críticas. La modificación de la Ley de Glaciares implica un retroceso en la protección de reservas estratégicas de agua dulce y contradice el principio de no regresión ambiental del Acuerdo de Escazú firmado por Argentina.
En un contexto de crisis climática y retroceso global de los glaciares, reducir la protección tiene consecuencias irreversibles para ecosistemas y comunidades que dependen de ellos.