Se profundiza la destrucción del empleo registrado bajo el gobierno de Milei

En menos de dos años de gestión, el gobierno de Javier Milei provocó la mayor destrucción de empleo registrado desde 2003, superando incluso el impacto de la pandemia. El ajuste golpea con más fuerza a los sectores populares, mientras el discurso oficial sobre la recuperación del empleo privado no se refleja en los datos.

Con los últimos datos oficiales de octubre, el mercado laboral argentino atraviesa su peor retroceso desde 2003, incluso por encima del impacto de la pandemia. En apenas 23 meses de gestión, el gobierno de Javier Milei destruyó 584 mil puestos de trabajo registrados, según cifras del Ministerio de Capital Humano.

 

Los sectores más golpeados son los de las clases populares: construcción, trabajo en casas particulares, monotributo social y la industria. La eliminación masiva de monotributistas sociales entre noviembre y diciembre de 2024, producto del ajuste sobre cooperativas de trabajo, dejó a miles de organizaciones sociales sin recursos para sostener tareas comunitarias esenciales.

 

Para dimensionar el impacto, durante el peor momento de la pandemia se perdieron unos 400 mil empleos registrados. Aunque si vemos los números, en los primeros 23 meses del gobierno de Alberto Fernández el empleo registrado creció en 165 mil puestos. Todo esto pese a la crisis que se generó después del acuerdo con el FMI y los ajustes pactados, y sin políticas estatales que incentivaran la producción de empleo.

 

En su relato oficial, el gobierno dice que el sector privado por fin está creciendo; sin embargo, el trabajo privado registrado sigue 2,87% por debajo del nivel de diciembre de 2023 y, en lo que va del mandato, ya se destruyó el 3% del empleo privado formal. En paralelo, el empleo público sufrió una caída histórica: casi 72 mil trabajadores estatales fueron despedidos, lo que representa el 2,1% del total del sector.