
Armando Osvaldo Fernández está condenado a prisión perpetua por múltiples delitos de lesa humanidad cometidos por el D2 durante el periodo en que prestó funciones como oficial inspector de la policía. También fue condenado junto a su esposa por la apropiación de Miriam, hija de María del Carmen Moyano y Carlos Poblete, secuestrados y desaparecidos en 1977. En 2023 sumó una nueva condena a perpetua por la desaparición de Daniel Moyano. Actualmente está siendo investigado en un nuevo juicio.
Dentro del organigrama represivo del D2, hizo tareas de inteligencia. Entre 1971 y 1979 era el enlace entre el dispositivo de inteligencia del Ejército, el Comando de Operaciones Táctico, que ejecutaba los procedimientos represivos, y el jefe de la Policía.
En su legajo constan numerosos cursos de inteligencia: en noviembre de 1976 se lo evaluó como un “oficial competente en la especialidad de informaciones con amplio conocimiento de la materia de inteligencia”, con calificación sobresaliente. Regresó al D2 el 1 de abril de 1980 y, a partir del 16 de octubre de 1981, revistó en el Departamento de Informaciones de la Unidad Regional II. Su carrera continuó hasta su retiro en enero de 1996.
El Departamento de Informaciones de la Policía de Mendoza (D2) fue destinado a la represión política ilegal, antes y durante la última dictadura cívico-militar. El lugar fue sede del Centro Clandestino de Detención, Tortura y Extermino más importante de Mendoza, por allí pasaron cientos de detenidos y secuestrados, algunos de ellos desaparecidos.
Fuente: Memorias de los juicios por delitos de lesa humanidad (Mendoza, 2010-2018) y crónicas del noveno, décimo y décimo tercer juicio.