
Cuba enfrenta una amenaza de invasión desde EEUU y la derecha argentina no para de tirar propaganda anticomunista contra la isla. En la apertura de sesiones del Congreso de la Nación, el presidente Javier Milei comenzó a insultar a todos los diputados opositores, y quien la ligó bastante fue Myriam Bregman, a quien la llamó “Chilindrina trotskista”. En este sentido, el presidente afirmó que la diputada del FIT-U reivindica regímenes que, según él, han dejado millones de muertos, hambre y miseria; y menciona como ejemplo a Cuba y Corea del Norte. Entonces aparece el PTS, partido de Myriam Bregman, a responder desde La Izquierda Diario.
Bajo el título de “¿Qué es el trotskismo?”, La Izquierda Diario, por ende el PTS, asegura que Cuba, como Vietnam, China, la URSS o Corea del Norte, no es socialista. Afirman que, en un principio, esas revoluciones expropiaron a la burguesía, pero luego fueron instalando la burocratización del Estado y lo que ellos llaman el “estalinismo”. Mete en la misma bolsa a Corea del Norte y Cuba, cuando son dos regímenes completamente distintos. Mientras en Corea del Norte se organizan bajo una ética que mezcla marxismo con nacionalismo, y le llaman Juche, en Cuba se organizan bajo el centralismo democrático clásico del leninismo.
Ni siquiera entre China y Cuba hay exactitudes de su forma de organización. Se puede decir que el gigante asiático sí abandonó en gran medida el socialismo, pues se permite la propiedad privada de los medios de producción en las llamadas “zonas económicas específicas”, por lo que existe una burguesía nacional china y una burguesía internacional; aunque claro que están controladas por el Buró del Partido Comunista de China, que se rige, al menos en su estatuto, por el centralismo democrático. En Cuba no existe la propiedad privada de los medios de producción; por ende, hay una sola clase y un Estado proletario.
En Corea del Norte el liderazgo es por herencia, cuasimonarquía; mientras que en China hereda la tradición burocrática del Partido Comunista de la URSS, donde se necesitan muchísimos años para llegar incluso a la Asamblea Popular Nacional. En Vietnam y Laos pasa lo mismo, mientras que en Cuba las elecciones son directas y cualquiera puede ser candidato, incluso si no se está afiliado al Partido Comunista. Lo que tienen en común es que el presidente es elegido por el Legislativo, dado que tienen un modelo parlamentario, y casi siempre lleva ventaja la persona que fue elegida secretario general del partido.
Los Secretarios Generales son elegidos mediante el Congreso del Partido, donde también se renuevan todas las autoridades. Allí votan todos los que estén afiliados y se les da la bienvenida a los nuevos militantes con célula partidaria. Esto es, a grandes rasgos y para resumen de redes sociales, centralismo democrático, y se supone que el trotskismo adhiere a esta forma de organización política. Sin embargo, es normal que entre tendencias comunistas nos acusemos de esto o aquello, pero el problema está cuando el dogma puede más que la realidad. A Cuba la están amenazando con invasión o asfixia y al PTS le parece buena tirarle a la isla.
Que el PTS meta todo en la misma bolsa es un peligro, porque lo hacen a sabiendas de que están tratando de manipular y revisar la realidad para que cuadre su tesis de “Revolución sobre la revolución” y el “Ni imperialismo, ni PCC, por una salida obrera y socialista a Díaz-Canel”. Y sabemos esto porque el trotskista cubano Frank García Hernández es cercano a ellos y escribe libros y artículos contra el gobierno del Partido Comunista desde Cuba. ¿Qué pasaría si un trotskista escribiera lo mismo en China o Corea del Norte? Quizás en China zafe, hay un partido maoísta que milita contra Xi Jinping y el PCCh, pero en Corea estaría bajo tierra.
Las críticas que Frank García Hernández o cualquier comunista cubano puedan hacerle al gobierno de Díaz-Canel son más que bienvenidas, porque habilitan al debate, pero las manipulaciones del PTS no aportan nada. Más bien todo lo contrario, buscan desvincular a Myriam Bregman del único país socialista de América Latina con argumentos similares a los de la derecha, pero atajándose con la lógica del “no son socialistas, son estalinistas”. Lo peor es que hacen una “editorial” explicando lo que supuestamente es el trotskismo, pero exponen sus tesis, las tesis del PTS y la Corriente Revolución Permanente – Cuarta Internacional.
No voy a meterme yo como marxista leninista en el debate sobre qué es el trotskismo, pero de que la Cuarta Internacional está fraccionada, y nomás hacia dentro del FIT-U, el MST pertenece a la Liga Internacional Socialista, que tiene otras tesis; Izquierda Socialista forma parte de la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional, que también tiene tesis diferentes; y ni hablemos del Partido Obrero, que tanto ellos como su internacional, la Coordinadora por la Refundación de la Cuarta Internacional, tienen una tradición completamente distinta a la del “morenismo” (corriente de la que vienen MST, PTS e IS).
Lo cierto es que en algo hay que darle la razón: “ni Cuba, ni Corea del Norte, etc., son el programa del trotskismo”. El programa del trotskismo no ha aportado ninguna revolución, y aunque partidos trotskistas sí apoyaron a Cuba, esto habla bastante mal de su programa. Por respeto no caeremos en chicanas, pero quizás el problema está ahí: trotskismo, estalinismo, maoísmo, nada funciona hoy a día porque el marxismo requiere constante actualización. Y si bien yo me identifico como marxista-leninista, creo que no existen programas y tesis que garanticen el triunfo del socialismo, sino que este triunfará el día que dejemos de lado el dogmatismo.
Lo peor es que dejan mal parada a Myriam Bregman, que llega a muchos que defendemos a la Revolución cubana. Pero lo que más me molesta es la arrogancia de algunos de los militantes del PTS que se dan el gusto de decir que solo el trotskismo es verdadero comunismo, y no cualquier trotskismo, sino el que sigue las tesis y el programa de ellos y su Internacional. Sabemos que no todos piensan así dentro del FIT-U e incluso dentro del PTS, y por eso lamentamos que, siendo el partido más fuerte dentro de su frente, y siendo ese frente la cuarta fuerza política nacional, repitan las mismas mentiras de la derecha contra la Revolución cubana.