Miles de migrantes cruzaron la frontera entre Marruecos y Ceuta en medio de una nueva crisis humanitaria

Organizaciones sociales y de izquierda piden que se dé una respuesta sin violar los DD. HH. La derecha le exige al gobierno del PSOE-Sumar que cierre todas las fronteras y deporte a los inmigrantes ilegales. Grupos fascistas buscan un choque en las calles al grito de “Viva España” y “Fuera invasores”.

Miles de personas migrantes cruzaron en las últimas horas la frontera entre Marruecos y el enclave español de Ceuta, generando una nueva crisis humanitaria en una de las principales rutas de ingreso hacia Europa.

 

Entre quienes lograron llegar a territorio español se encuentran hombres, mujeres y menores de edad que intentan escapar de la pobreza, los conflictos y la falta de oportunidades en distintos países de África. Las autoridades españolas desplegaron un amplio operativo de la Guardia Civil y del Ejército para controlar la situación, mientras continúan las devoluciones de migrantes hacia territorio marroquí.

 

Ceuta, junto con Melilla, constituye una de las dos ciudades autónomas españolas ubicadas en el norte de África y desde hace décadas es escenario de recurrentes crisis migratorias. Su condición de frontera exterior de la Unión Europea la convierte en uno de los principales puntos de paso para quienes buscan llegar al continente europeo.

 

Organizaciones de derechos humanos advirtieron sobre el riesgo de nuevas violaciones a los derechos de las personas migrantes y reclamaron que la respuesta priorice la asistencia humanitaria por encima de la militarización de la frontera. También recordaron que los desplazamientos masivos son consecuencia de profundas desigualdades económicas, guerras, crisis climáticas y de las políticas de saqueo que históricamente afectaron a numerosos países africanos.

 

Por su parte, PP, Vox y otras organizaciones que incluso no se consideran de derecha piden que se cierren las fronteras y se deporte a los inmigrantes ilegales, sin hacer hincapié en qué hacen España y la Unión Europea con las tierras de África que mantienen bajo control. A su vez, grupos fascistas buscan un choque en las calles al grito de “Viva España” y “Fuera invasores”.

 

La nueva crisis vuelve a poner en evidencia las tensiones entre las políticas de control fronterizo impulsadas por la Unión Europea y el derecho de miles de personas a buscar protección y mejores condiciones de vida frente a las consecuencias de un sistema internacional profundamente desigual.