La reforma laboral no salía sin el peronismo.

Mientras el peronismo busca responsabilizar a la izquierda por el avance de la reforma laboral, los hechos muestran que sin los votos y el quórum aportado por gobernadores y diputados surgidos de Unión por la Patria la ley no habría salido. El debate no es discursivo: es político y numérico, y expone las rupturas internas que garantizaron el triunfo del oficialismo.

A estas alturas es un clásico escuchar de los peronistas que la culpa es nuestra por no haber votado a Massa —aunque la mayoría lo votamos en ballotage— en 2023. No vamos a debatir con ellos, los militantes, solo vamos a hacer una mención importante: la reforma laboral no salía sin el peronismo.

 

Un clásico: los peronistas jaldistas de Tucumán

 

El bloque llamado “Independencia” está compuesto por diputadas y diputados de Tucumán que responden al gobernador Osvaldo Jaldo. Ingresaron por Unión por la Patria y son todos miembros del Partido Justicialista; sin embargo, desde 2024 colaboran con el oficialismo. Se trata de Gladys Medina, Elia Fernández y Javier Noguera.

 

Los peronistas de Salta que votaron por la reforma laboral

 

Los salteños que integran el bloque Innovación Federal y responden a Gustavo Sáenz, gobernador de Salta, aportaron lo suyo. Se trata de Yolanda Vega y Pablo Outes —también Bernardo Biella, pero este es de la UCR—, quienes en los inicios del gobierno fueron parte del bloque Unión por la Patria tras haber formado parte de la boleta; sin embargo, se fueron rápidamente con el oficialismo.

 

Los peronistas misioneros que responden a Passalacqua

 

Son parte del bloque Innovación Federal y se trata de 4 diputados que responden a Hugo Passalacqua, el gobernador de Misiones. Ellos son Alberto Arrúa, Oscar Herrera, Yamila Ruiz y Daniel Vancsik. El espacio de Passalacqua también compartió boleta con el peronismo de Unión por la Patria.

 

Los peronistas de Catamarca y el quórum al oficialismo

 

Si bien votaron en contra, se hicieron presentes para dar quórum los tres diputados que responden a Raúl Jalil, gobernador de Catamarca, que apenas en diciembre del año pasado se fueron del bloque Unión por la Patria para conformar su bloque particular. Son Fernanda Ávila, Sebastián Nóblega y Fernando Monguillot, quienes también venían de colaborar con el oficialismo.

 

La culpa es de la izquierda

 

Los peronistas estallaron contra la izquierda, y algunos comentarios también se hicieron notar en nuestra comunidad. La ideología es falsa conciencia, dijo Marx, y esto se nota, no solo en el oficialismo, donde sus militantes defienden políticas que les perjudican solo por el hecho de que “no vuelven nunca más los kirchneristas”, sino dentro del arco opositor peronista que no puede hacerse cargo de la burocracia que los dirige y decide atacar y culpar a otros. No vamos a defender al FIT-U, se pueden defender solos, pero vamos a mencionar a los peronistas que votaron contra los acuerdos programáticos de Unión por la Patria y, por lo tanto, contra las bases y el pueblo argentino.

 

La única verdad es la realidad.

 

En cuanto a quienes votaron a favor de la reforma laboral, primero, es cierto, no son traidores, son consecuentes con su clase, la burguesía Segundo, más tarde haremos una publicación con la lista completa de quiénes son. Por último, pero no por ello menos importante, sabemos que existen peronistas, e incluso muchos diputados de Unión por la Patria, que están enojados con sus compañeros que los han traicionado. Solo tenemos un consejo para dejarles: quizás es momento de dejar de pegarle tanto a quienes somos de izquierda y empezar a hacerse cargo de los hechos y tomar las medidas necesarias para que no vuelva a pasar nunca más.

 

El debate no es quién gritó más fuerte en redes, sino quiénes garantizaron los números para que la reforma avanzara.

 

Culpar a la izquierda puede servir como descarga – igual es perder el tiempo, ¿no? -, pero no explica los hechos. Si hubo ruptura de acuerdos programáticos y acompañamiento al oficialismo, la discusión debe darse hacia adentro.

 

Nosotros no hablamos por el FIT-U, a quien se entiende que se refieren como “la izquierda”, si no al amplio colectivo que significa ser de izquierda. Si quieren seguir culpándonos de todos, igual tranqui que no nos entra una bala, estamos en donde hay que estar.

 

Como dijo el General: “La única verdad es la realidad”.