
El gobierno de Venezuela denunció un ataque militar directo de Estados Unidos contra distintas zonas del país, incluida la ciudad de Caracas, que impactó en áreas pobladas y dejó civiles heridos y fallecidos, según confirmaron autoridades oficiales. Se informó además el secuestro del presidente Nicolás Maduro y advierten que desconocen su ubicación.
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, afirmó que “fuerzas invasoras” estadounidenses bombardearon Fuerte Tiuna, sectores de Caracas y los estados Miranda, Aragua y La Guaira, utilizando misiles y cohetes disparados desde helicópteros de combate, algunos de los cuales cayeron en urbanizaciones civiles.
“Levantamos la información referente a heridos y muertos frente a este ataque ruin y cobarde del gobierno de Estados Unidos”, declaró el funcionario.
Durante la madrugada, fuertes explosiones sacudieron la capital alrededor de las 02:00, haciendo temblar viviendas y provocando cortes de energía eléctrica en varias zonas. Las detonaciones se extendieron durante casi una hora, mientras vecinos reportaban sobrevuelos militares a baja altura y explosiones en otras ciudades del país.
Ante la ofensiva, Padrino López anunció la activación de un “despliegue masivo” de sistemas de defensa terrestres, aéreos, navales, fluviales y misilísticos, y denunció formalmente a Estados Unidos ante la comunidad internacional por la violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional.
Repudio internacional y respaldo a Venezuela
La agresión estadounidense generó una rápida reacción internacional:
Por su parte, el gobierno venezolano exigió a Estados Unidos una prueba de vida del presidente Nicolás Maduro, cuyo paradero no fue confirmado tras la ofensiva, y responsabilizó a Washington por las consecuencias humanas del ataque.
El bombardeo marca una grave escalada militar y vuelve a exponer la política de intervención directa del imperialismo estadounidense contra los pueblos que resisten su tutela, con la población civil como principal víctima. La invasión a Venezuela es la puerta de entrada para someter a todos los pueblos de América Latina a las políticas de saqueo. EEUU no puede quedar impune como Israel tras violar el derecho internacional.