El grito adolescente: la crítica social en el Cuarteto de Nos

El pasado sábado 16 de agosto fui a ver el recital del Cuarteto de Nos al Bioceres Arena. Fui con mi hermano, pues ambos somos fanáticos. Más él que yo a decir verdad, la mitad de los temas los desconocía: solo voy por los hitazos. Sin embargo, paré la oreja en los temas de los últimos discos (perdí el rastro desde “Habla tu espejo”) para llevarme una sorpresa ambigua: las canciones del Cuarteto contienen crítica social dura.

 

¿Qué clase de crítica se dibuja en sus canciones? En primer lugar, diría yo una crítica ambigua. Es ese desencantamiento errático con la política o los modos de gobernar que funcionó muy bien en los noventa pero ya no (aunque el Cuarteto en los 90 llevaba sus composiciones por un rumbo más irónico, satírico o cómico). El estribillo de “El perro de Alcibíades” reza de la siguiente manera:

 

Humo

El perro

La cola

Miren para allá

 

Y el resto de la canción sigue esa línea: un conjunto de críticas vagas sin posición clara.

 

De igual forma sucede en la canción “Ganaron los malos”

 

Gritaron más alto

Jugaron más sucio

Fueron más astutos

Nos acorralaron

Ganaron los malos

 

¿Quiénes son los malos? ¿Quiénes son los buenos? No es jugar con una ambigüedad y una contradicción fundante en la aceptación de la alteridad radical. Eso no está acá. Es un grito adolescente. La canción entera funciona, según la conceptualización que hace Laclau, como un significante vacío. La fuerza política y su éxito radica en que cualquiera puede entrar a disputar el sentido de la canción a partir de una ideología previa. El arte verdaderamente político hace lo contrario: disputa el sentido de la ideología a partir de lo que dice, opera sobre realidades preexistentes.

 

El Cuarteto de Nos llena un auditorio para darle a un público heterogéneo palabras homogéneas y conformantes.

 

¿A quién le sirve, entonces, la crítica social que elabora el Cuarteto de Nos en sus canciones? ¿Es efectivo disputar el sentido del arte para alcanzar una revolución, o debemos hacer nosotros el arte del nuevo mundo post-capitalista que deseamos? ¿Qué le falta al concierto o a la letra del Cuarteto para efectuar un cambio en el medio social?