Si vemos los candidatos en Ciudad de Buenos Aires, observamos al PRO con LLA encabezado por Fargosi y toda la casta proveniente del macrismo. Si vemos a Fuerza Patria, vemos a Itai Hagman, el progresista de Patria Grande que se abstuvo de votar contra el FMI. Aparece Myriam en las encuestas como una tercera fuerza con casi 15% de los votos y nos hace preguntarnos: ¿y si estamos girando a la izquierda?
La gente está cansada y la esperanza en los políticos de siempre se desvanece en el aire. La Libertad Avanza se alinea al PRO con el único objetivo de ganarle al kirchnerismo, y el kirchnerismo le deja encabezar a Patria Grande con el objetivo de “renovarse”, aunque detrás vayan los mismos de siempre.
Son momentos donde las bases se hincan los huevos y ahí aparecen militantes o votantes de diferentes sectores que ven con buenos ojos a Myriam Bregman ya que nadie le puede decir nada, pues no tiene nada que esconder y siempre se ha mostrado como lo que es, una mujer representante de la clase obrera.
Hace poco hablamos de cómo muchas regiones giraban a la izquierda luego de traiciones de las derechas y centroizquierdas tradicionales. Algo que, un poco confuso, pues se alió al peronismo, ya pasó en Rosario con Ciudad Futura y ahora parece que se está repitiendo en CABA con Myriam Bregman, que según las encuestas estaría obteniendo el 14% y rozando el 15%, muy cerca del 18% de Fuerza Patria.
En este medio la rusa no necesita presentación. Sin embargo, nos sorprende que cada día sean más las personas que se sienten identificadas con sus propuestas. Esto significa que una buena parte de los porteños le reconocen al FIT-U haber estado en las luchas del Garrahan y los trabajadores de salud, así como también en las luchas universitarias y demás sectores obreros. Esto es algo que ya se había visto con Alejandro Vilca en Jujuy, pero ahora podría ser en la ciudad más grande del país, por lo que el peso es mayor.
Y es que al gobierno lo han ayudado todos los partidos tradicionales, que además le han aportado funcionarios. Los partidos nuevos que la juegan de progresistas decidieron ir detrás de un PJ liquidado en una interna sin resolver y totalmente funcional a la derecha. Lo que es aún peor, todos terminan corriendo detrás de la agenda del gobierno, tratando de disputarle con sus mismas lógicas. Menos la izquierda, la única que, aun sin estar del todo unida, logró unificar las luchas en varias ocasiones. Así, la discusión gira en torno a si es posible aplicar o no las propuestas de la izquierda en el realismo capitalista, pero hay algo en lo que están todos de acuerdo: solo nosotros hemos sido honestos toda la vida.
Hablar de verdad a mucha gente le puede caer mal, y si hay algo que ha hecho el poder político es tratar de mostrar a la izquierda como el mal de todos los males. Sin embargo, como ya ha pasado en otros países, hoy Myriam es la síntesis de que se puede construir un proyecto de izquierda que tenga credibilidad, sin dejar de lado las ideas socialistas y marxistas. Si algo nos demostró la era Milei es que la gente quiere honestidad y mostrarse tal cual uno es. parece ser otro factor positivo en el FIT-U porteño.
Estamos ante la posibilidad de que la izquierda haga historia en la capital de nuestro país, y aunque tengamos muchos debates con el FIT-U, y aunque haya muchos partidos de izquierda en las listas, como pueden ser Política Obrera, Nuevo MAS y Partido Comunista, nos parece importante observar este fenómeno.
Y lo sabemos; si bien las encuestas no suelen ser del todo precisas, son parámetros válidos para abrir debates. Si se pudiera unir el FIT-U con las otras izquierdas que hoy se presentan en CABA, e incluso con aquellas que no se presentan a las elecciones, estaríamos hablando de un proceso de unidad obrera jamás visto en Argentina, al menos desde el retorno de la democracia. Es por ello que desde este espacio dejamos abierto el debate por la unidad programática de la clase obrera en un frente único de izquierda.