
Según informó The New York Times, el Departamento de Justicia de Estados Unidos retiró la afirmación de que el llamado “Cártel de los Soles” sea una organización criminal real, una acusación que había sido impulsada por la administración Trump para justificar acciones contra el presidente venezolano Nicolás Maduro.
En una acusación reformulada, la fiscalía estadounidense mantiene cargos por narcotráfico contra Maduro, pero abandona la idea de que el “Cártel de los Soles” exista como estructura organizada, y lo redefine como un “sistema clientelar” y una “cultura de corrupción”, términos que reconocen su carácter informal y no verificable como cártel.
Según The New York Times, expertos en crimen organizado señalaron que el concepto surgió en los años 90 como una expresión mediática para aludir genéricamente a funcionarios corruptos, y que nunca fue reconocido por la DEA ni por la ONU como una organización narcotraficante. Esta retractación pone en duda la legitimidad de su designación previa como organización terrorista.
Pese a ello, funcionarios como Marco Rubio insisten públicamente en tratarlo como un cártel real, en línea con la retórica política de Trump. Analistas advierten que estas acusaciones no pudieron sostenerse judicialmente, lo que explicaría la corrección del Departamento de Justicia.
Recordemos que las agresiones y la posterior invasión a Venezuela se dan tras la declaración de Trump de que Maduro es el jefe del supuesto “Cartel de los Soles”. Si bien ya hemos hablado en nuestra última editorial de que los tratados internacionales y las leyes constitucionales son establecidas por la burguesía, corresponde decir que Trump no solo violó estos acuerdos a los que su país adhiere, sino que tras el secuestro de Maduro es el propio gobierno estadounidense el que se da el gusto de mencionar que tal cartel no es real.
Lo cierto es que ‘el mejor amigo de Don’, Jeffrey Epstein, compartía un largo historial de abusos sexuales, incluso a menores de edad. La filtración de la llamada “Lista Epstein” generó masivas protestas contra Trump en todo Estados Unidos, debilitando incluso la influencia de su partido, el Republicano, que en las más recientes elecciones —en Nueva York— quedó en tercer lugar. En 2023, antes de que asumiera, la justicia declaró a Trump culpable de abuso sexual contra la columnista E. Jean Carroll y le exigió pagar US$5 millones por daños. El presidente asumió su segundo mandato con esta condena y las investigaciones apuntan a que estaría involucrado en más casos de abusos sexuales. La desesperación de Trump para desviar la agenda es clave en su intento de una guerra en toda Latinoamérica.