El peronismo bonaerense sumó un auténtico fascista

“Hacete más vedetonga”, más “trolita”, le dijo Santiago Cúneo a Myriam Bregman, para luego defender a Axel Kicillof y acusar a la izquierda de ser funcional a Milei. El nivel de violencia que el ahora militante del Partido Justicialista bonaerense maneja es digno de un fascista de los años más oscuros de este país. El gobernador hace silencio sobre estos sistemáticos ataques, y es muy ingenuo creer que no se enteró cuando su armador, Larroque es quien le trajo a este personaje a su movimiento.

“Hacete más vedetonga”, más “trolita”, le dijo Santiago Cúneo a Myriam Bregman, para luego defender a Axel Kicillof y acusar a la izquierda de ser funcional a Milei. El nivel de violencia que el ahora militante del Partido Justicialista bonaerense maneja es digno de un fascista de los años más oscuros de este país. Venimos acostumbrados a la chicana, la burla y los insultos del peronismo, pero lo de Cúneo supera todos los límites y nos obliga a denunciar y ponernos en estado de alerta, ya que fue presentado por Cuervo Larroque, armador político de Axel Kicillof, como un refuerzo emblemático del PJ bonaerense. El gobernador hace silencio sobre estos sistemáticos ataques, y es muy ingenuo creer que no se enteró.

 

Tampoco seamos inocentes de creer que Larroque no sabía que este personaje militó con el carapintada Aldo Rico, luego con el ex agente de la SIDE, Guillermo Cherashny, y hasta con Mauricio Macri allá por 2015. Todos sabemos que se alió al neonazi denunciado por fraude y estafa, Ernesto Raúl Habrá, en 2019, y era el mejor amigo de Javier Milei antes de que llegara a la presidencia. El Cuervo, que viene de La Cámpora y es responsable de haber girado al progresismo al peronismo, desde 2021 viene haciendo homenajes al burócrata de José Ignacio Rucci con sindicatos como la UOM, que constituyen el núcleo más vendeobrero de la CGT. Todo encaja a la perfección, salvo por el lavado de cara que el gobierno hace con su espacio.

 

Axel Kicillof lanzó hace un año el Movimiento Derecho al Futuro, como un espacio político propio e independiente del kirchnerismo. En él conviven desde EL PJ bonaerense con figuras como Cúneo hasta el Partido Comunista. Si uno ve las redes sociales y la página web de MDF, parece ser un espacio progresista, que a lo sumo tiene como contradicción la pelea con La Cámpora por negarse a reconocer a Cristina Kirchner como la conductora nacional del peronismo. Pero la presencia de Santiago Cúneo, fichado por Cuervo Larroque, es una muestra de lo que realmente son. La otra muestra es la presencia de su exministro de Seguridad, el represor Sergio Berni, y las declaraciones de su ministro de Economía, Carlos Bianco, que defiende que hay que ajustar, aunque no coincide en cómo lo hace Milei.

 

Pero no nos vamos a enroscar en las elecciones, MDF y el peronismo, sino en la retórica detrás de Cúneo y el giro al fascismo de un sector de este movimiento. A ver, la cuestión contra el trotskismo existe desde que el Partido Obrero era hegemonía en la izquierda, con artistas e intelectuales reconocidos, allá por 2011 aproximadamente, año en el que se fundó el Frente de Izquierda (FIT-U desde 2019). Nosotros no pertenecemos a esta corriente del comunismo y efectivamente compartimos algunas críticas, como el hecho de que no tengan un verdadero programa de gobierno y militen una plataforma electoral de 10 puntos como programa, o que no canten el himno y desprecien los símbolos patrios. Pero la cruzada del peronismo va por otro lado.

 

Conforme fue creciendo la figura de Myriam Bregman, fueron profundizándose las agresiones a la izquierda. Pasamos del “dedo trotsko contra la policía” de Grabois y las burlas de Rebord a las declaraciones fascistas como las de Cúneo, que no es el único, en menos de un año. Así, llegamos a un escenario donde la ultraderecha, que gobierna el país, nos llama “terroristas”; a estas declaraciones las acompañan sus aliados de la derecha tradicional y los radicales. Que el peronismo se sume al barco de atacarnos, tratando de construir, con su propia retórica, que somos el sujeto político a exterminar, no es casualidad. En EEUU, el republicano presentó un proyecto en el Congreso para prohibir el socialismo, apuntando al crecimiento del DSA, y ocho demócratas le hicieron la segunda y votaron ese nefasto proyecto.

 

Todos los partidos de la burguesía quieren proscribir cualquier movimiento que reivindique el socialismo, porque saben que el capitalismo está en una profunda crisis interna y, aunque en realidad estamos lejos de esa supuesta “oportunidad histórica” de la que habla el trotskismo, hay una amenaza a futuro si dejan crecer nuestras estructuras y organizaciones. Santiago Cúneo es el agitador que necesitan, ya que no solo ataca a Myriam Bregman por ser de izquierda y comunista, sino que la ataca también por ser feminista, siendo este otro movimiento que cuestiona profundamente al capitalismo. Nada nuevo, el peronismo se construyó sobre la idea de “ni yanquis ni marxistas”, considerando que los liberales y los marxistas somos enemigos de la Argentina y la tarea es aniquilarnos.

 

Y un punto no menor es la lógica patriarcal y heteronormativa de estos discursos. Cuando algún varón, peronista o kirchnerista denuncia en las redes sociales, preocupado porque “le restan votos” a Kicillof si quiere ser candidato, lo más normal es leer respuestas de este tipo: “No seas putita, deja de llorar por una zurda y hacete peronista”. Hace un tiempo atrás, esta misma discusión no tendría sentido, ya que estos discursos eran marginales, pero hoy que el partido con más afiliados de este país los incluye, tienen un peso importante y preocupante. Y más aún sabiendo que Larroque está detrás de todo esto; él sumó a Cuneo, él no condena sus declaraciones, y los comentarios de militantes de su espacio defendiendo las agresiones a Bregman son una señal de que todo marcha acorde al plan para ellos. Es lo que están buscando.

 

Milei y la derecha son declarados enemigos de las mujeres, la comunidad LGBT+ y la izquierda, pero parecen no ser los únicos. Nuevamente, corresponde mencionar que ya no son discursos de “marginales”. A Canal 22 Web, el medio del que Cuneo es propietario, le pone pauta oficial el gobierno de la provincia de Buenos Aires y es allí donde sale este tipo a decir las barbaridades que dice. Estos discursos tienen consecuencias; por ejemplo, ayer agredieron a un compañero del MST, rompiéndole la nariz solo por ser “zurdo” y “marica”. La derecha y el peronismo dicen ser opuestos, pero después se unen para votar como bloque en el Congreso y atacar a la izquierda. Este sábado 19 marchamos contra el gobierno de Milei y todos sus cómplices. Como decía el indio, vos fijate de qué lado de la mecha te encontrás.