Diputados aprobaron la reforma previsional de Frigerio con vallas y a espalda del pueblo entrerriano

La Cámara de Diputados de Entre Ríos aprobó este miércoles de manera definitiva la reforma previsional impulsada por el gobernador Rogelio Frigerio. El proyecto fue sancionado con 18 votos a favor y 12 en contra. Además, hubo tres ausencias.

La Cámara de Diputados de Entre Ríos aprobó este miércoles de manera definitiva la reforma previsional impulsada por el gobernador Rogelio Frigerio. El proyecto fue sancionado con 18 votos a favor, correspondientes a 15 legisladores de Juntos por Entre Ríos y tres diputados de La Libertad Avanza, mientras que 12 legisladores votaron en contra —11 del Partido Justicialista y el libertario Roque Damasco—. Además, hubo tres ausencias.

 

La iniciativa ya contaba con media sanción del Senado gracias a dos votos del peronismo y el resto de la alianza oficialista. En las calles fue rechazada por los principales gremios estatales, docentes y organizaciones de jubilados, que sostienen que la reforma representa un nuevo ajuste sobre los trabajadores activos y pasivos de la provincia.

 

Mientras se desarrollaba la sesión, decenas de personas se concentraron frente a una Legislatura completamente vallada y bajo custodia policial, en el marco del paro convocado por sindicatos como AGMER, ATE y otros gremios. La movilización recorrió las calles de Paraná y culminó con un acto en rechazo al proyecto, denunciando que la reforma recorta derechos previsionales y traslada el costo de la crisis fiscal a quienes sostuvieron durante años la Caja de Jubilaciones.

 

Desde las organizaciones sindicales de toda la provincia cuestionaron además que el oficialismo acelerara el tratamiento legislativo pese al amplio rechazo expresado en las calles y adelantaron que continuarán con las medidas de fuerza y evaluarán la presentación de acciones judiciales para impugnar distintos aspectos de la norma.

 

Con la sanción definitiva, el gobierno de Frigerio concreta una de las reformas estructurales regresivas más importantes de su gestión. Para el Ejecutivo, es el primer experimento de una reforma que busca implementarse a nivel nacional por exigencia del FMI; para los trabajadores organizados, constituye un nuevo capítulo del ajuste sobre los sectores populares y un retroceso en derechos conquistados.

 

Nos vemos en las calles contra el gobierno de porteños entreguistas.