El gobierno de Rogelio Frigerio decidió centralizar la provisión de alimentos para los comedores escolares en la bonaerense Teknofood S.A. La oposición, gremios y hasta el Centro de Comercio, Industria y Servicios de Concordia denuncian el impacto negativo que esta decisión tendrá sobre las pymes entrerrianas y sobre la salud de los alumnos.

El gobierno de Rogelio Frigerio decidió centralizar la provisión de alimentos para los comedores escolares en la bonaerense Teknofood S.A. Parece que al gobernador le gusta reforzar su apodo de “porteño” haciendo negocios con sociedades anónimas bonaerenses, debilitando al comercio local. La oposición, gremios y hasta el Centro de Comercio, Industria y Servicios de Concordia denuncian el impacto negativo que esta decisión tendrá sobre las pymes entrerrianas y sobre la salud de los alumnos.
Mediante un comunicado, la entidad advirtió que reemplazar a cientos de proveedores locales por un único operador externo no solo pone en riesgo el entramado comercial de la provincia, sino que también afecta el empleo y la circulación de recursos dentro de la economía regional. Además, señaló que el Gobierno no brindó información suficiente sobre el procedimiento mediante el cual fue seleccionada la empresa adjudicataria.
Además, desde AGMER denunciaron que, así como Frigerio permite que la empresa TeknoFood concentre la provisión de meriendas escolares sin una licitación pública transparente, también le deja reemplazar alimentos frescos por productos ultraprocesados. Desde el gremio docente advierten que la decisión contradice las políticas de alimentación saludable que se impulsaban en las escuelas. Mencionan además que para muchos alumnos, el desayuno o la merienda que reciben en la escuela es el único alimento del día.
Las críticas se suman a las denuncias realizadas por el exdiputado nacional Marcelo Casaretto (PJ), quien aseguró que la contratación pasó de un presupuesto oficial de $42.000 millones a una adjudicación de $101.000 millones para un período de un año y medio. También cuestionó que la resolución no hubiera sido publicada oportunamente en los canales oficiales y advirtió que más de $100.000 millones dejarán de distribuirse entre comerciantes entrerrianos para concentrarse en una firma radicada fuera de la provincia.
A los cuestionamientos económicos y gremiales se sumaron los del Colegio de Nutricionistas de Entre Ríos, quien pidió suspender el nuevo sistema al considerar que fue implementado sin consulta a los profesionales y que, tal como denuncia AGMER, favorece la incorporación de alimentos ultraprocesados en detrimento de una alimentación saludable para los estudiantes. De esta manera, el Gobierno provincial busca avanzar en un negocio multimillonario con una sola empresa de capitales bonaerenses, desplazando a proveedores locales y sin contemplar la salud de los alumnos.