La tierra para quien la trabaja

Nuevo ataque judicial contra la organización campesina Movimiento Campesino de Liberación en Montecarlo (Misiones)

En el marco de una crisis laboral enorme que golpea Misiones, donde miles de familias se ven obligadas a la migración en búsqueda de fuentes de trabajo para poder sustentarse, la organización Movimiento Campesino de Liberación se ve nuevamente atacada.

 

En el día de ayer, la organización fue notificada del pedido de desalojo por parte de la empresa agroforestal “La Misionera”. Este proceso legal no puede leerse sin el contexto histórico de la provincia de Misiones, atravesada desde su nacimiento por una lucha desigual por el acceso a la tierra.

 

Esta desigualdad histórica ha posibilitado que unas pocas familias -vinculadas al poder político- puedan acceder a grandes territorios provinciales, y a través del proceso de extranjerización -impulsado a partir de los años 1990- algunas empresas concentren otro tanto. En este marco, las comunidades originarias y las familias trabajadoras se han visto históricamente desplazadas y marginalizadas.

 

En el año 2008 la provincia de Misiones atraviesa una crisis socio-económica que sacude principalmente al sector tarefero[1], llevando a gran cantidad de familias a la hambruna. A partir de esta situación, nace en el año 2013 la organización Movimiento Campesino de Liberación. Ante la falta de respuestas de las instituciones estatales, el colectivo ocupa tierras ociosas en la localidad de Montecarlo, donde se construyeron 96 viviendas y se dispuso un sector para chacra. En el barrio se construyó una escuela primaria y una escuela secundaria para garantizar la escolaridad de las familias asentadas.

 

La chacra actualmente es trabajada por 112 familias campesinas de manera agroecológica. Así, no sólo han podido garantizarse el sustento a través del acceso a alimentos saludables, sino que el territorio ha funcionado como área protegida frente al avance de las empresas agroforestales que mediante la plantación de pino y eucalipto arrasan las riquezas de la tierra y destruyen puestos de trabajo.

 

El epicentro de la chacra lo constituye la Escuela Ñandé Kokué, espacio de alfabetización y educación tanto para las familias campesinas como para toda aquella persona que quiere acercarse a co-construir saberes ligados a la lucha campesina. 

 

En un mundo donde el extractivismo, la extranjerización y la concentración de tierras y la precarización de la vida abandona a la más cruda pobreza a cada vez más sectores de nuestra población, la experiencia del Movimiento Campesino de Liberación constituye un faro. La continuidad de su trabajo en Montecarlo no sólo implica la permanencia de los medios de subsistencia de las familias campesinas involucradas, también constituye la resistencia en un camino de lucha por la búsqueda de un mundo más justo.

 

Frente al peligro que corre la organización, ésta solicita la solidaridad hermana. Se puede expresar apoyo sumando la firma al rechazo al desalojo.

 

 


 

 

[1] personas trabajadoras de la yerba mate