¿Qué pasa con Las Manos de Filippi?

Un analisis de Martín Rosso sobre el nuevo álbum de una de las bandas de rock mas combativas de todos los tiempos. Y ustedes ¿escucharon “Que fluya las vibras”? Que les pareció? los leemos en los comentarios.

12.01.2026

¿Qué me pasa a mí cuando escucho el mixtape de Las Manos de Filippi “Que fluya las vibras”? No puedo evitar escucharlos en relación a sus álbumes anteriores e irremediablemente sus hitazos. Y el último mixtape me sabe a poco. Excesivamente panfletario. Pero ¿No es tribunero y panfletario mencionar a de la Rúa, a Norma Pla, matar al presidente, etc., Barra, Insfran, Cristina y la matanza de Qoms? También. Pero son contextos diferentes.

 

Mark Fisher, en Deseo Postcapitalista, dice que la contracultura actuaba en tándem, en los años sesenta principalmente, con el movimiento obrero sindicalista de Europa. La juventud hippie que escuchaba a los Beatles compartía no prácticas sino energías con el movimiento obrero que veía con buenos ojos al Este. Creo que eso mismo sucedió a finales de los noventa y principios de los dos mil. El slogan “Poder del alma y poder sindical”  encontró una forma clara en el menemismo: la expresión de la lucha obrera en la praxis no fue el sindicato, en vías de burocratización, sino el movimiento piquetero.

 

El poder del alma lo encarnaban actitudes de profunda decepción, malestar y rebeldía como 2 minutos, Viejas Locas, Ratones Paranóicos, Flema, etc. El rock barrial y la cultura llamada “rolinga” debemos leerla en clave menemista. Viejas Locas fueron nuestros Beatles menemistas. Nutrían de energía rebelde a la juventud militante naciente. Era la banda sonora del desastre y la incipiente llegada del estallido. En ese contexto Las Manos de Filippi tuvieron un factor diferencial: nombrar lo innombrable. Le dijeron “ajuste” al “ajuste”, “corrupción” a la “corrupción” y “capitalismo” al “capitalismo”.

 

Pero ahora, todo se nombra. Las redes sociales y los medios de comunicación no se privan de decir nada.  Lo visible lo nombran todos. Si no lo dice La Nación +, tu medio digital de confianza lo va a reponer y cargará tintas contra los medios de derecha. Por eso, hoy en día, canciones que se llamen “Palestina”, “Milei se cae”, “Chiquito Belliboni” son el intento fallido de replicar la experiencia 2001. El campo  de lo que se puede saber se expandió. Los conceptos utilizados por Las Manos de Filippi son conceptos cuyo sentido ya fue disputado: “ajuste”, “deuda”, “represión” no vienen a mostrar nada nuevo al campo crítico.

 

Y sin embargo, sucede algo. “Los métodos piqueteros”, “Organización”, “Cutral-Co”, son canciones que a pesar del tiempo siguen despertándome rebeldía, ganas de romper todo. Y ahí reside la naturaleza indómita del arte. Su secreto.