La reforma laboral que impulsó Milei por DNU cambia las reglas del registro a los empleados, las indemnizaciones, los despidos y otros aspectos de la relación laboral. Desprotegen a los trabajadores despedidos eliminando la Ley N° 25.323 de indemnizaciones. Elimina regulación sobre las obligaciones de los aportes jubilatorios por parte de los empleadores (Ley N° 25.345).

Aumentan la incertidumbre laboral. Milei extiende el período de prueba de 3 a 8 meses, después de 8 meses de trabajo pueden decidir no contratarte. (Ley N° 20.744).

De esta manera modifican las indemnizaciones: se puede firmar un Convenio Colectivo de Trabajo en donde se reemplaza la indemnización por un fondo de acumulación a partir de un aporte mensual que debería hacer el empleador y cuando el trabajador es despedido se lleva lo que se juntó. De esta manera se fomenta el despido arbitrario porque al empleador el despido no le costaría más que un porcentaje mensual que de todos modos estaría obligado a pagar. Esto es inconstitucional porque el artículo 14 bis de la Constitución dice que hay que proteger a los trabajadores contra el despido arbitrario.

Otra reforma limita el componente salarial o remunerativo contemplado para el cálculo de las indemnizaciones. No incluye el Sueldo Anual Complementario, ni conceptos de pago semestral o anual. Ahora se excluyen tickets canasta, vales alimentarios, bonos anuales y otros gastos puntuales como el pago del teléfono móvil entonces las indemnizaciones serán menores

Además permiten que un empleador pueda utilizar los ahorros de la caja de desempleo para que sean gestionados por administradoras privadas, quienes toman ‘una porción’ de los ingresos bajo la promesa de invertirlos y generar intereses que después se acreditarían, comisión mediante, nuevamente. Sería como hicieron con las AFJP en los 90, pero con las indemnizaciones. 

Con respecto a los trabajadores agrarios (Ley N° 26.727): ahora se permite que haya empresas de servicios para la provisión de trabajadores temporarios, aumentando la inestabilidad laboral y la tercerización del trabajo. Los trabajadores del campo muchas veces sufren vulneraciones de los derechos humanos tales como la trata de personas, esta reforma los expone aún más. 

Si un empleador de trabajadora de casas particulares no la registraba en tiempo y forma antes tenía la obligación de pagarte doble indemnización (Ley N° 26.844), ahora no. La reforma le da facilidades a los empleadores que no registran a sus empleados en general y favorece la informalidad laboral. 

Otra desregulación afirma que no regirá la ley de contrato de trabajo (Ley N° 20.744) para los trabajadores de la Administración Pública Nacional, Provincial, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o Municipal, al personal de casas particulares, a los trabajadores agrarios y a las contrataciones de obra, servicios, agencia y todas las reguladas en el Código Civil y Comercial de la Nación excepto que por acto expreso se los incluya. Esto significa inferioridad de condiciones laborales para estos trabajadores.

Con respecto a la licencia por maternidad, ahora una embarazada puede acomodar los días de licencia por maternidad por acuerdo con su jefe, conserva los 90 días, pero hay que apelar a la buena voluntad o el deseo de los empleadores que te pueden obligar a trabajar hasta 10 días antes de parir. (Ley N° 20.744).

Ahora son causa justa de despido algunas medidas de lucha como bloqueos o tomas, le dan más herramientas al empleador para despedir a quien se organiza. (Ley N° 20.744).

Otro cambio es que antes debían pagar los días de huelga cuando “la huelga u otras medidas de acción directa aprobadas por la organización sindical pertinente obedecieren a culpa del empleador” ahora en lugar de eso pueden despedir. (Ley N° 20.744).

Con respecto al derecho a realizar asambleas en los espacios de trabajo (Ley N° 23.551), se aclara que se pueden hacer “sin perjudicar las actividades normales de la empresa o afectar a terceros”. El problema es que deja en manos subjetivas el ejercicio de este importante derecho, ¿quién establece si hay perjuicio o no? atenta contra la organización sindical. Además, propone medidas para judicializar a los trabajadores que se organizan, afecta a la libertad de asociación, condiciona las medidas de lucha, empodera a los patrones en detrimento de los laburantes. 

La ley de teletrabajo (Ley N° 27.555) en su art 6 decía “Las personas que trabajen bajo esta modalidad y que acrediten tener a su cargo, de manera única o compartida, el cuidado de personas menores de trece (13) años, personas con discapacidad o adultas mayores que convivan con la persona trabajadora y que requieran asistencia específica, tendrán derecho a horarios compatibles con las tareas de cuidado a su cargo y/o a interrumpir la jornada. Cualquier acto, conducta, decisión, represalia u obstaculización proveniente del empleador que lesione estos derechos se presumirá discriminatorio resultando aplicables las previsiones de la ley 23.592. Mediante la negociación colectiva podrán establecerse pautas específicas para el ejercicio de este derecho.” Con la reforma de Milei se deja de considerar discriminatorio si tu empleador obstaculiza el ejercicio de este derecho, entonces al despedirte no te corresponde más indemnización, ya no te permiten interrumpir la jornada. Te mandan a negociar individualmente con tu empleador y se vuelve subjetivo el acceso al derecho de ejercer la tarea del cuidado. Ni hablar de que el cuidado de quienes lo necesitan como las personas con discapacidad o enfermas queda totalmente vulnerado. 

Quitan el derecho a huelga porque nombra servicios esenciales y trascendentales (Ley N° 25.877) a una amplia rama de trabajadores que en caso de conflicto están obligados a prestar el servicio con cobertura del 75% y del 50%. 

Pierden el derecho a huelga el 75% de los trabajadores de la salud, el transporte, farmacias, el servicio de agua, de gas y energía eléctrica, los servicios de telecomunicaciones, aeronáutica comercial, el control de tráfico aéreo y portuario, aduana y migraciones, cuidado de menores y trabajadores de la educación (excepto nivel superior).

Pierden el derecho a huelga el 50% de los trabajadores de la producción de medicamentos y/o insumos hospitalarios; transporte marítimo, fluvial, terrestre y subterráneo de personas y/o mercaderías; radio y televisión; trabajadores de la industria siderúrgica,  la química y el cemento; todos los trabajadores de la industria alimenticia en toda su cadena de valor; la producción y distribución de materiales de la construcción, portuarios y aeroportuarios, logística, mineros, trabajadores de frigoríficos, correos, distribución y comercialización de alimentos y bebidas, actividad agropecuaria y su cadena de valor; bancarios, financieros, hoteleros y gastronómicos, trabajadores del comercio electrónico; y la producción de bienes y/o servicios de toda actividad, que estuvieran afectados a compromisos de exportación. 

Además, una comisión de garantías integrada por cinco miembros podrá calificar como servicio esencial o trascendental una actividad no incluida en distintas circunstancias dando vía libre para que cinco personas decidan digan que tal trabajo es esencial y prohíban la huelga de cualquier sector de trabajadores.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puede que te interese

Rolando Figueroa gana las elecciones en Neuquén

Rolando Figueroa será el nuevo gobernador de Neuquén. Fue elegido con el…

Epidemia de dengue en Argentina: ¿Cuál es la situación actual y cómo prevenirlo?

Alerta sanitaria: el dengue en Argentina alcanza cifras preocupantes con más de…

VIDEO: ¿Quién es Victoria Villarruel? La diputada negacionista de Javier Milei

Hoy te contamos quién es Victoria Villarruel, la diputada negacionista y filofascista…