“Es preciso soñar, pero con la condición de creer en nuestros sueños. De examinar con atención la vida real, de confrontar nuestra observación con nuestros sueños, y de realizar escrupulosamente nuestra fantasía.”

V.I. Lenin, citado por Ernst Bloch.
  • por Brian Cienfuegos.

Esta crisis de representación y de identidad nos tiene que preocupar tanto como las políticas que aplica el nuevo gobierno de la ultra derecha. De no resolver este problema, seguiremos en un bucle, en un laberinto.

Chavez, y después Linera junto a Mertens, Varoufakis y otros cuadros de izquierda socialista, comenzaron a trabajar por construir la Quinta Internacional. Desde 2019 venimos convencidos que ese ese el camino.

Pero con esto no alcanza, hace falta materializar una identidad politica en Argentina, un trasvasamiento generacional que no solo sea de cuadros, si no también de ideas e identidades políticas. Necesitamos discutir un futuro socialista como una salida poscapitalista.

Sabemos que la crisis es época de resurgimiento y en la batalla de ideas gana siempre el que mejor juega, por que la batalla de ideas funciona como un juego de ajedrez. Nosotros queremos ganarlo, por eso queremos que nuestros seguidores, nuestra comunidad, que de ahora en mas les llamaremos “agitadores”, se forme y todos juntos reconstruyamos el movimiento.

Observamos que el trotskismo, como el marxismo-leninismo se han quedado en el pasado, romantizando revoluciones que ya no existen, y en ese camino se olvidaron de construir la identidad socialista en Argentina. Nosotros en realidad no nos creemos los dueños de la verdad, pero entendemos que es necesario poder darnos lugar para discutir y no amoldarnos.

La derecha ha logrado construir un enemigo, y somos nosotros. Ellos hablan del comunismo, incluso cuando se refieren a expresiones socioliberales y progresistas. ¿Vamos a ser tan inútiles de no aprovecharlo?

Una derrota del PJ y su frente no es precisamente una derrota de la clase obrera. Se dijo con total certeza que el voto a Massa era un voto “mal menor” contra Milei, que expresa lo peor de la derecha argentina: una mezcla del aparato represivo de la dictadura (protocolo anti protesta de Bullrich) con el modelo económico de Menem (programa de Caputo). Por ello, la izquierda no ha perdido las elecciones, por que la izquierda nunca disputo el poder en estas elecciones ni en las calles.

Entonces ahí esta la clave, queremos y tenemos que disputar el poder. Nada de seguidismo y resignación. No tiene sentido, viendo las repetidas experiencias que solo han derivado en fracasos, el seguidismo al PJ, como tampoco lo tiene conformarse con obtener un escaño mas cada cuatro o ocho años. Tenemos que volver a tener una utopía que, buscando materializarla, nos permita reconstruir el movimiento socialista.

Nosotros hablamos de socialismo, claro que si, por que creemos, en base las observaciones que cualquiera puede hacer, que el futuro del capitalismo es como decía Rosa Luxemburgo: barbarie. Mark Fisher dice que hoy es mas fácil pensar el fin del mundo que el fin del capitalismo y, en esa provocación, hay mucha certeza.

Hoy no podemos pensar en el socialismo, nos queda lejos, es cosa del pasado o de otros países, por que nosotros por suerte tenemos al peronismo que logra un consenso de clase donde la burguesía nacional y la clase obrera pueden convivir en paz. En realidad, eso es falso y nunca existió ese famoso acuerdo social, pero a bases de reformas, el Justicialismo logro establecer una versión argentina del Estado del bienestar, que como en todos los países del mundo, hoy se ha agotado.

A este agotamiento responde la llamada derecha alternativa, es contra lo que lucha y se impone como un caballo de troya para el movimiento obrero al venderle falsas propuestas, que cuando se implementan no son mas que la misma receta del neoliberalismo de siempre.

Aunque nosotros no militemos allí, por diferencias que no vienen al caso, nadie puede discutir que el Frente de Izquierda es el espacio mas fuerte y desarrollado de la izquierda socialista en Argentina. Sin embargo, a los dos dirigentes mas importantes que tienen, Gabriel Solano y Myriam Bregman, les costo muchísimo empezar a hablar comunismo en vez de hacer hincapié el simplista anticapitalismo. Lo que pasa es que “anticapitalismo” es un concepto amplio y que no define nada, en cambio todos sabemos que significa ser comunista.

Sin dudas es un paso importante, pues ellos tienen la construcción orgánica con independencia de clase que le falta a otros sectores de izquierda. El próximo paso es lograr unificar las luchas obreras y reconstruir el movimiento que históricamente la ha defendido: el socialismo no puede reducirse a una reivindicación.

Hablar sin tecnicismo de nuestros problemas como clase, plantear con argumentos porque el capitalismo ha llegado a un punto de agotamiento en el que se ha vuelto regresivo. Volver a hablar, en un lenguaje no academicista de las relaciones de producción, la estructura y la superestructura del modelo de producción capitalista y la importancia del materialismo histórico que nos demuestra que el moto de la historia siempre fue y será la lucha de clases.

Tenemos que volver a construir utopías, tenemos que volver a condicionar el futuro, tenemos que convencer a la clase obrera que hay futuro y no es con una salida individualista. No alcanza con reformas, no sirve defender esta democracia liberal, tenemos que convencernos de que el futuro es nuestro, y es socialista.

Proponemos la revolución:. Socialismo o barbarie.

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