Uno de los debates, por fuera de la izquierda marxista, esta dándose nuevamente en el Movimiento Nacional Justicialista. Ante la crisis politica, un debate de las fuerzas populares.

  • por Agustina Ríos.

Para tomar el bastón de mariscal, primero lo tienen que soltar unos cuantos que han hecho de un instrumento del pueblo un mero aparato simbólico para no moverse de sus grandes y cómodos sillones con línea directa a la embajada norteamericana.

Maria Estela Martinez, Carlos Menem, Alberto Fernandez, son solo algunos de la extensa lista de nombres que han usado el movimiento para favorecer sus propios intereses alejando de nosotros al pueblo. Si, todos ellos enarbolando la bandera del peronismo que, en situaciones mas o menos convenientes deciden izar o guardarla en un cajón. No somos lo mismo.

Entonces, de que hablamos cuando hablamos de peronismo?

La doctrina justicialista es sobre todas las cosas un movimiento de justicia social y liberación de las masas oprimidas. Las injusticias, como es lógico, van cambiando a lo largo del tiempo. Las sociedades modernas y posmodernas traen consigo un sinfín de problemáticas sociales derivadas de un sistema económico desigual. El valor principal de la doctrina es el sostén de la virtud de la justicia aplicada a los contextos donde esta no se está practicando. En cada caso de injusticia social tiene que haber un justicialista que pueda alzar la voz por los desprotegidos, por los ausentes de justicia, por los azotados de la desigualdad social. La lealtad de un peronista es siempre hacia su pueblo, no hacia la dirigencia, las dirigencias traicionan, el pueblo no, el pueblo padece.

Perón ya hablaba en Conducción Política de mantener y adaptar la doctrina a los tiempos y las necesidades para que no se vuelva anacrónica, para que no sea solamente un conjunto de discursos vacíos inaplicables e impracticables en el presente continuo (y para que tampoco sean solo discursos), si eso pasara, la representatividad en el pueblo se vería en crisis. Entonces, cuales son los desafíos? La tarea del militante neojusticialista es hacer que todos estemos del lado correcto. Hay un lado correcto? Si. La historia silenciada de saqueo de los pueblos de Latinoamérica. Ese tiene que ser nuestro faro. Esa es la verdad que debemos legitimar. Que el pueblo sepa cual es el lado correcto.

Será tarea de los neojusticialistas observar y absorber las nuevas demandas donde la injustica se hace presente y convertirlas en derechos, en practicas concretas de un estado con fuerte carácter de soberanía nacional, identidad latinoamericana y descolonizadora. El discurso al pueblo tiene que tener un horizonte de sentido identitario, de conciencia de clase, de amor por la patria y la soberanía pero con acciones que lo sustenten. No sirve hablar de imperialismo en los cuartos cerrados de la UB (Unidad Básica) si esa información tan vital no la podemos compartir en el pueblo. Y no queremos un pueblo bruto, como lo quiere el neoliberalismo, queremos un pueblo que defienda la verdad, la única verdad latinoamericana sobre el fortalecimiento histórico del capitalismo a base de genocidios.

Hoy los genocidios no necesariamente implican armas. Un pueblo se puede matar espiritual y mentalmente. Se lo deshistoriza, se lo desidentifica, y se le implanta en el sentido común un sometimiento involuntario. La instalación de la superación personal, del merito y el sálvese quien pueda opera como perdida de la vida. El capitalismo se hizo y se hace cada vez mas fuerte gracias al saqueo y la explotación de nuestras tierras, de nuestros hombres, mujeres y niños desde todos los frentes.

Es IMPRESCINDIBLE educar al pueblo como también lo es denunciar a los y las que sean servidores del saqueo. Súbditos del poder económico imperialista. Hoy tenemos una gran oportunidad de convertirnos en una región con poder frente a las demandas mundiales de recursos, el capitalismo del futuro depende en buena parte de nuestros bienes. Tenemos la enorme responsabilidad de no entregar todo lo que tenemos, de evitar otra vez el saqueo, tenemos la oportunidad de imponer las reglas del juego, de sostener nuestra soberanía, de invertir los roles en el escenario mundial, de pararnos en el mundo como el gran continente productor, para el desarrollo capitalista, si, pero esta vez con la cancha marcada por nosotros, los latinoamericanos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puede que te interese

Vamos a trostkearla: respuesta a la izquierda trotskista – y peronista –

Ante las duras críticas recibidas en nuestro último posteo, vamos a hacer…

VIDEO: ¿Quién es Victoria Villarruel? La diputada negacionista de Javier Milei

Hoy te contamos quién es Victoria Villarruel, la diputada negacionista y filofascista…